Escritores entrerrianos
Selva Almada presentó su nueva novela “Una casa sola”, una historia sobre las ausencias en el monte entrerriano
:format(webp):quality(40)/https://paralelo32cdn.eleco.com.ar/media/2025/11/selva_almada.jpg)
La escritora entrerriana Selva Almada presentó oficialmente su nueva novela “Una casa sola”, una obra que comenzó a escribir en 2022 durante una residencia literaria en Saint-Nazaire y que finalizó en octubre del año pasado, luego de un extenso proceso de reescritura y búsqueda formal. El libro ya comenzó a llegar a librerías de todo el país.
La novela aborda la desaparición de una familia en el monte entrerriano, aunque el eje narrativo no se centra en el hecho en sí, sino en las huellas que dejan las ausencias. “La novela salió ahora y está llegando a las librerías en estos días. Se trata de una novela que, más allá de que uno de los ejes narrativos es la desaparición de una familia, más que centrarse en esa desaparición, se centra en qué pasa con los espacios que la gente deja vacíos cuando desaparece”, explicó Almada durante una entrevista en el programa radial Cosas que Pasan, de Radio Plaza.
La historia está construida a partir de dos voces narradoras. Una de ellas es la propia casa donde vivió la familia desaparecida. “Por eso la que narra, una de las voces narradoras, es la de la casa, que está vacía desde hace diez años, momento en que desapareció la última familia que vivió ahí. La historia está contada un poco a partir de lo que la casa ha vivenciado con esa familia”, señaló la autora.
La segunda voz corresponde al monte entrerriano, que reúne personajes de distintas épocas que habitaron ese territorio. “La segunda voz es la del monte que narra personajes de distintos momentos de la historia de ese lugar, de ese monte entrerriano, que conviven ahí como en una especie de limbo”, describió Almada. En ese espacio aparecen figuras de diferentes momentos históricos: gauchos, desertores de las guerras del ejército de Justo José de Urquiza, un excombatiente de la Guerra de Malvinas y una mujer vinculada a un estanciero de comienzos del siglo XX.
Un proceso de escritura prolongado
Almada explicó que el proceso de escritura fue largo y no lineal, algo habitual en su forma de trabajo. Según contó, suele tomarse tiempo entre la aparición de la primera escena y el desarrollo completo de la historia.
El proyecto comenzó durante una residencia en Saint-Nazaire —y no en París, como en ocasiones se menciona—, donde surgieron las primeras ideas. Durante meses trabajó en los personajes y en la estructura hasta que decidió retomar el texto con mayor decisión.
“Llega un momento en que digo ‘bueno, ya está, ya tengo que sentarme a escribir de manera más sostenida’. Así también me pasó con esta historia: la retomé el verano pasado con más firmeza y decisión para seguirla”, relató.
La autora reconoció que en un momento avanzó en una dirección narrativa que finalmente descartó. “Fui en una dirección que después no me terminó de convencer, así que la volví a empezar y la terminé en octubre pasado”, indicó.
La casa, el monte y la memoria
En “Una casa sola”, la casa recuerda la vida de la familia Lucero, los últimos habitantes del lugar. El relato reconstruye cómo el padre de familia llega al sitio, cómo se conforma el hogar y cómo el espacio comienza a adquirir sentido a partir de quienes lo habitan.
El relato incluso retrocede a un tiempo anterior a la existencia de la vivienda, cuando el lugar todavía era parte del monte. Allí aparecen los peones golondrina que levantaron la construcción en un claro del bosque, trabajadores itinerantes que se desplazaban según las temporadas de cosecha o los trabajos rurales.
Según la autora, la casa “empieza a sentir que realmente es una casa cuando la habitan los Lucero”, marcando así el vínculo entre el espacio y la vida que lo ocupa.
Almada, cuya obra fue traducida a numerosos idiomas, remarcó que el paisaje que construye en la novela es una recreación literaria. “El monte entrerriano que yo cuento no deja de ser una ficción del monte entrerriano, es una construcción literaria”, afirmó, al destacar que la literatura permite a los lectores explorar otros mundos posibles.
Presentaciones y proyectos
En cuanto a la agenda de presentaciones, la escritora expresó su deseo de llevar el libro a Paraná, ciudad donde vivió durante varios años y donde mantiene vínculos familiares y afectivos. Según adelantó, fue invitada por una librería local y espera concretar la visita en los próximos meses.
También manifestó su intención de presentar la obra en Villa Elisa, su ciudad natal, y de participar nuevamente en la Feria del Libro de Paraná, un espacio en el que suele formar parte de actividades y encuentros con lectores.
Además de la promoción de la novela, Almada continuará trabajando en Salvaje Federal, el proyecto de librería y difusión de literatura de distintas provincias que impulsa desde hace años. La iniciativa contará este año con un fondo de mecenazgo que permitirá organizar un festival literario hacia fines de 2026.

