Viandas escolares: qué alimentos recomiendan los especialistas para una alimentación saludable
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Incorporar frutas, verduras, proteínas y agua, reducir los ultraprocesados y hacer partícipes a los chicos son algunas de las claves para armar viandas equilibradas durante la etapa escolar.
La alimentación saludable ocupa un lugar cada vez más importante en las decisiones cotidianas de las familias. La preocupación por una nutrición adecuada, el impacto de los alimentos sobre la salud y la incorporación de hábitos sostenibles desde la infancia también se reflejan en un momento clave del día: la jornada escolar.
En este contexto, las viandas preparadas en casa se convirtieron en una alternativa frecuente para muchas familias que buscan ofrecer a niños y adolescentes comidas variadas y nutritivas.
¿Qué debería incluir una vianda escolar saludable?
No existe una única fórmula para preparar una vianda ideal. Los especialistas recomiendan, en cambio, combinar distintos grupos de alimentos y adaptar las cantidades y opciones a las necesidades de cada niño.
Frutas y verduras, fuentes de proteínas y agua como bebida principal pueden formar parte de una alimentación equilibrada. Al mismo tiempo, se aconseja limitar la presencia de productos ultraprocesados, especialmente aquellos con alto contenido de azúcares, grasas o sodio.
“La alimentación escolar es una oportunidad para construir hábitos que pueden acompañar a los chicos durante toda la vida”, explica Graciela Domínguez, médica pediatra de Clínica Bazterrica.
La especialista destaca que una vianda que incorpore frutas, verduras, proteínas y agua contribuye al crecimiento y desarrollo, pero también puede favorecer la concentración, el aprendizaje y la energía necesaria para afrontar las actividades escolares.
La importancia de construir hábitos desde la infancia
La etapa escolar representa una oportunidad para consolidar conductas relacionadas con la alimentación que pueden mantenerse durante la adolescencia y la vida adulta.
Una dieta variada permite cubrir diferentes necesidades nutricionales y, además, ayuda a evitar que la alimentación cotidiana se base exclusivamente en productos de bajo valor nutricional.
En este sentido, la vianda puede ser una herramienta útil para planificar las comidas con anticipación, incorporar alimentos frescos y adaptar las preparaciones a los gustos y necesidades de cada chico.
Menos ultraprocesados y más variedad
Uno de los principales consejos de los especialistas es evitar que las viandas se basen de manera habitual en golosinas, snacks, bebidas azucaradas y otros productos ultraprocesados.
Esto no significa que exista un alimento completamente prohibido, sino que la prioridad debería estar puesta en la variedad y el equilibrio de la alimentación cotidiana.
Frutas de estación, vegetales, huevos, carnes, legumbres, lácteos y cereales pueden formar parte de diferentes combinaciones, de acuerdo con las preferencias de cada familia.
Involucrar a los chicos también es parte del aprendizaje
La alimentación saludable no depende solamente de qué se coloca dentro de una vianda. También puede convertirse en una oportunidad para que niños y adolescentes participen de las decisiones.
Elegir algunas frutas, ayudar a preparar una comida o decidir entre diferentes opciones saludables permite que los chicos desarrollen una relación más consciente con los alimentos.
De esta manera, la vianda escolar deja de ser simplemente una comida preparada para el recreo y se convierte en una herramienta para educar en hábitos saludables.
Como plantea Domínguez, lo fundamental es que las elecciones saludables puedan sostenerse en el tiempo y formen parte de la rutina familiar.

