Un estudiante del ITU fue reconocido por un proyecto sobre la okara
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Uriel Camussi, alumno del ITU-FCyT, integró el equipo que desarrolló una propuesta para transformar residuos de soja en nuevos alimentos vegetales.
La innovación también puede surgir desde las aulas. Uriel Camussi, estudiante de primer año de la Tecnicatura Universitaria en Granja y Producción Avícola, integró un equipo interdisciplinario que fue finalista y recibió una mención especial en la Semana del Emprendimiento e Innovación Entre Ríos 2026.
El proyecto, denominado “Valorización de la okara en la producción de alimentos vegetales”, fue presentado durante las jornadas organizadas por el Consorcio AFIDEER, que se desarrollaron del 1 al 3 de septiembre y reunieron a más de 300 personas entre estudiantes, docentes y referentes vinculados con la innovación, la tecnología y el emprendedurismo.
La propuesta surgió a partir de un desafío planteado por la empresa entrerriana Soyland y buscó encontrar nuevas posibilidades de aprovechamiento para un subproducto generado durante la elaboración de alimentos a base de soja.
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De un residuo de soja a una nueva oportunidad
La okara, también conocida como pulpa de soja, es el residuo sólido que queda luego de filtrar los granos de soja utilizados para producir leche de soja o tofu.
El proyecto presentado por los estudiantes apuntó a valorizar este subproducto y convertirlo en materia prima para el desarrollo de nuevos alimentos vegetales para la empresa Soyland.
La iniciativa reunió conocimientos de distintas áreas y permitió que estudiantes de carreras vinculadas con la producción agropecuaria y la administración trabajaran sobre una problemática concreta del sector productivo.
Un equipo formado por estudiantes de tres carreras
Junto a Camussi participaron Fabrizio Chinelli y Tatiana Orellano, de la Licenciatura en Administración de la Universidad Adventista del Plata; Leticia Di Gregori Reyes, de Organización de Empresas Agropecuarias de la Universidad Nacional de Entre Ríos; e Iván Wittmund, también de la Licenciatura en Administración de la Universidad Adventista del Plata.
La experiencia permitió trasladar conocimientos adquiridos en las carreras a una situación real y, al mismo tiempo, trabajar con estudiantes de diferentes perfiles académicos.
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“Las mejores soluciones se encuentran cuando trabajamos con gente que piensa distinto”
Camussi destacó especialmente el aprendizaje que significó participar del proyecto y llevar los contenidos de su carrera a una problemática concreta.
“En lo personal fue muy positiva porque pudimos llevar conocimientos que llevamos a cabo en la carrera a una problemática real de una empresa”.
El estudiante también valoró el proceso de trabajo colectivo, que implicó escuchar diferentes puntos de vista, debatir propuestas y alcanzar una solución conjunta.
Para Camussi, uno de los aspectos más enriquecedores fue precisamente la posibilidad de compartir el proyecto con jóvenes de otras carreras.
“Las mejores soluciones se encuentran cuando trabajamos con gente que piensa distinto a nosotros, y eso me gustó mucho”.
Por qué eligió estudiar producción avícola
Camussi cursa el primer año de la Tecnicatura Universitaria en Granja y Producción Avícola y explicó que eligió esta formación por la importancia que tiene la actividad en el sector productivo entrerriano.
“La producción avícola tiene mucha relevancia en el sector, y creo que el Instituto tiene la trayectoria y las herramientas necesarias para formarme profesionalmente”.
El estudiante busca complementar su experiencia previa con una formación técnica y científica. En ese sentido, expresó su agradecimiento a quienes forman parte del ITU-FCyT.
Producción, tecnología y sustentabilidad
Al proyectar su futuro profesional, Camussi señaló que observa un escenario con grandes posibilidades para la producción agropecuaria y avícola, especialmente a partir de la incorporación de tecnología y de una utilización más eficiente de los recursos.
Consideró que la producción será cada vez más eficiente y sustentable, con mayor incorporación tecnológica y profesionales mejor capacitados.
En esa mirada también incluyó el aprovechamiento de los residuos como una oportunidad para generar valor.
“Espero poder seguir formándome y capacitándome y que mi formación no se limite solo a producir, sino también a buscar soluciones, innovar y generar valor dentro de la cadena avícola”.
La mención especial obtenida en las jornadas de AFIDEER significó así un reconocimiento a un proyecto que combinó formación universitaria, trabajo interdisciplinario y una problemática concreta del sector productivo entrerriano, con la mirada puesta en transformar un subproducto en una nueva oportunidad.

