Técnica presentó en Feria de Ciencias un proyecto pensado para el Delta
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Estudiantes de 7º año de Mecánica de la E.E.T. Nº 1 Dr. Pedro Radío presentaron en Villaguay un dispositivo portátil que comercialmente no existe, y que combina energía solar e hidro cinética, pensado para las necesidades de quienes viven y trabajan en las islas.
Victoria.- Alumnos de 7º año de Mecánica de la E.E.T. Nº 1 Dr. Pedro Radio participaron en Villaguay de la instancia provincial de la Feria de Ciencias con un dispositivo portátil que combina energía solar e hidro cinética. El proyecto fue pensado para las necesidades de quienes viven y trabajan en las islas y humedales del Delta del Paraná. La experiencia también les permitió poner en práctica conocimientos de mecánica, electrónica, diseño y programación.
El Delta del Paraná no solamente puede ser un territorio sobre el que se aprende. También puede convertirse en el punto de partida para una innovación tecnológica. Con esa mirada, estudiantes de 7º año de la especialidad Mecánica de la Escuela de Educación Técnica Nº 1 Dr. Pedro Radio llegaron hasta Villaguay para participar de la instancia provincial de la Feria de Ciencias con un proyecto que tiene una característica particular: fue pensado desde la realidad de las islas y la porción de los humedales que identifican a nuestro Departamento.
La propuesta consiste en un dispositivo portátil de generación de energía renovable, integrado en un maletín. Cuenta con paneles fotovoltaicos plegables que funcionan como tapa del equipo y una turbina que, colocada en el agua, aprovecha su movimiento para generar electricidad.
El sistema incorpora además controles electrónicos, y fue pensado para alimentar o cargar dispositivos de bajo consumo que pueden resultar necesarios en una embarcación o en la vida cotidiana de las islas, como ecosondas, radios y luces de navegación. Pero el proyecto no se quedó solamente en el desarrollo mecánico.
Del maletín a la tecnología
Durante el proceso, los estudiantes incorporaron una aplicación web que permite monitorear la energía generada y conocer la ubicación mediante GPS. En caso de producirse un inconveniente durante una navegación, el sistema también contempla la posibilidad de enviar la ubicación a una estación base para solicitar asistencia.
“Se puede estar siguiendo constantemente la cantidad de energía que va generando y, aparte, podemos ver nuestra ubicación en el GPS”, explicó Matías Acosta, uno de los estudiantes que participó como expositor en Villaguay.
La propuesta fue desarrollada en la materia Ensayo de Máquinas de Motores, junto al docente Ezequiel Díaz Mendieta. El profesor ya había planteado el año anterior la posibilidad de participar de la Feria de Ciencias y, cuando volvió a trabajar con los estudiantes a partir de otra asignatura, la iniciativa comenzó a tomar forma.
“Ellos prácticamente estuvieron desarrollando algo que comercialmente no existe”, destacó Díaz Mendieta a Paralelo32.
Entre la instancia escolar y la provincial, el proyecto sumó nuevas prestaciones. Se incorporó una parte electrónica y la aplicación web, mientras los estudiantes avanzaron también en el diseño tridimensional de componentes mediante SolidWorks.
El resultado fue un proyecto que, según explicó el docente, reúne las características de una propuesta STEAM (proyecto escolar que une cinco áreas: Ciencia, Tecnología, Ingeniería, Arte y Matemática. En lugar de estudiar cada materia sola, los alumnos usan todas juntas para resolver un problema real de su comunidad y responde además a una problemática concreta del territorio).
Mucho más que los expositores
En Villaguay, no todos los integrantes del grupo tuvieron la misma función. Algunos fueron los encargados de defender el proyecto frente a los evaluadores, mientras otros trabajaron en cálculos, diseño, documentación y armado.
Facundo Ledesma explicó que su participación estuvo más concentrada en tareas puntuales de la presentación. Pero dejó en claro que detrás de lo que el público ve hay un trabajo colectivo. “Una sola persona no lo puede hacer”, remarcó.
El estudiante contó que, por ejemplo, para desarrollar la turbina mediante SolidWorks llegaron a trabajar en grupos de cinco o seis compañeros.
La dinámica también implicó aprender de los errores y de los propios compañeros. “Si un cálculo no cierra, capaz que viene otro y te acompaña, te ayuda y le encuentra la vuelta”, explicó.
Matías Acosta puso el acento en otro aspecto de la experiencia: el tiempo que los estudiantes decidieron dedicarle al proyecto por fuera de las horas habituales de clase.
“Nos pusimos todo el grupo, nos unimos bastante. Éramos 15 o 16 chicos que nos pusimos a full a trabajar”, relató.
El trabajo incluyó encuentros fuera del horario escolar, búsqueda de información y comunicación permanente entre los integrantes del grupo. Para Matías, ese proceso terminó generando algo que excedió ampliamente la presentación de un proyecto. “Fue algo hermoso que nos unió y aprendimos mucho”, sostuvo.
También destacó que durante ese proceso pudieron profundizar conocimientos, particularmente en electrónica, y aplicar contenidos que habían incorporado durante los años de formación en la escuela.
Una devolución que abrió nuevas posibilidades
La presentación en Villaguay dejó una buena impresión entre los evaluadores. De acuerdo con el docente, el proyecto fue uno de los que más llamó la atención entre las instituciones participantes y recibió una devolución positiva.
Las observaciones estuvieron vinculadas principalmente con cuestiones de organización y presentación del informe, más que con el desarrollo técnico o la exposición realizada por los estudiantes.
Ahora queda esperar la definición de los proyectos que avanzarán a la siguiente instancia. Mientras tanto, los estudiantes ya están pensando en los próximos pasos.
La idea es llevar el dispositivo hacia un desarrollo más cercano a un prototipo industrial, con los cálculos y procesos de fabricación necesarios para evaluar su producción a escala. También proyectan adaptar el sistema para que pueda utilizarse en otros ríos.
“Como es un invento nuevo que no existe en el mercado, podemos innovar en un montón de cosas”, explicó Matías.
El territorio como laboratorio
Hay algo que atraviesa toda la experiencia y que quizás sea lo más significativo: los estudiantes no buscaron una problemática distante para desarrollar su proyecto. Miraron el territorio que conocen y pensaron qué necesidad tecnológica podía resolverse desde allí.
El Delta del Paraná aparece así no solamente como escenario, sino como laboratorio. El movimiento del agua, las dificultades de acceso a la energía y las necesidades de quienes navegan se transformaron en variables para diseñar una solución.
La experiencia de Villaguay permitió llevar esa idea a una instancia provincial y ponerla frente a evaluadores de otras instituciones. También permitió a los estudiantes comprobar cuánto pueden hacer cuando los conocimientos de la escuela Técnica dejan de ser solamente contenidos de una materia y empiezan a convertirse en una herramienta para intervenir sobre la realidad.
El rector Juan Carlos Albornoz acompañó la participación de la institución y facilitó el contacto para que los protagonistas pudieran dialogar telefónicamente con Paralelo32.
Para los estudiantes, mientras tanto, la feria todavía no terminó. Queda saber hasta dónde llegará el proyecto en la competencia, pero ya hay una certeza: el maletín que llevaron desde Victoria a Villaguay contiene algo más que paneles, una turbina y circuitos electrónicos. Lleva consigo una pregunta nacida en el propio territorio: cómo convertir las condiciones del Delta en una oportunidad para crear tecnología.

