Judicial
¿Será Piedrabuena un nuevo “caso Fendrich”, o la hizo mejor?
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El juez Calleja le dictó prisión preventiva a “Moncho” Piedrabuena por 90 días, tras ser recapturado en Casilda y trasladado a la Unidad Penal de Victoria.
Victoria.- Esta semana se produjeron novedades relacionadas con el estafador Ramón “Moncho” Piedrabuena, en el marco de una disposición del Juez de Garantía Alejandro Calleja, que dictó prisión preventiva por 90 días, que debe cumplir en la Unidad Penal N° 5 de nuestra ciudad. Según la carátula de la causa, se lo investiga por desobediencia judicial, amenazas calificadas y estafas reiteradas.
Cabe recordar que el 15 de abril se había fugado de la casa de su hermana donde cumplía prisión domiciliaria, esta mujer fue la que avisó a la policía que se había ausentado de la vivienda.
El mismo día, en el marco de operativos de la fuerza policial, especialmente de la División Investigaciones e Inteligencia Criminal y personal de Investigaciones de Casilda (SF), lograron dar con su paradero en esta localidad.
En principio las autoridades judiciales determinaron que permaneciera en dependencias de la Departamental de la ciudad santafesina, porque también allí debía cumplir con otras diligencias judiciales. Finalmente, esta semana fue trasladado a Victoria para quedar alojado por 90 días en la Unidad Penal N°5 mientras se sustancia la causa.
Según datos recabados por Paralelo32, en la semana entrante se llevarán a cabo distintos procedimientos judiciales en el marco de la causa.
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Quién es Moncho
Todos se preguntan quién es Moncho Piedrabuen, son muchos los comentarios en general coinciden que dilapidaba todo lo material que llegaba a sus manos.
El joven que vivió su juventud en el Barrio Arenal, hijo de un conocido vecino, José Piedrabuena, “simpático y saludador”, a quien se lo solía ver en horas de la mañana con ropa de campo y su infaltable sombrero de alas anchas, en alguna esquina de la zona céntrica.
La genética se patentizó en Moncho, con perfil y características similares, pero con una mejor formación. Quienes lo conocen lo identifican como un sujeto con fuerte poder de convicción, y en el caso particular de Teresita Oberti (víctima de la estafa), Moncho parece haber encontrado en ella la mejor oportunidad para desplegar su arte declamatorio.
Se cuentan muchas actitudes que se pueden definir con el término vanagloria: jactancia, presunción, vanidad, engreimiento, fanfarronería, alarde, petulancia y soberbia.
Últimamente había trascendido en el ecosistema popular su fama de “propinero”, que le daba entre 20 y 50 mil pesos al chico que calibraba las cubiertas de su vehículo, y podía mostrarse igualmente generoso en bares y restaurantes. Compró camionetas para sus hermanos y un vehículo nuevo que no le gustó, lo vendió a un precio irrisorio para comprar otro, de otra marca. Lo respaldaba un “pulmón financiero” de más de 3 millones de dólares dulces.
¿Gastó toda esa fortuna?. Todo indica que es imposible que el monto de un campo que se vendió hace dos años se haya esfumado. Se comenta que su regreso a Casilda tras dejar la prisión domiciliaria está vinculado a la posible ubicación del dinero. Se sabe, por lo que contó Oberti, que no trabajaba con bancos. ¿Dónde puede estar parte de esa fortuna? Cabe recordar que en un momento, tal como relató la damnificada a Paralelo32 en su reciente entrevista, enterraron parte de la plata en la casa de calle Centenario.
Parte del anecdotario que le ha dado fama, le habría pagado a una persona que hizo los trámites para la compra de un vehículo, 500 mil pesos por fuera de la comisión establecida.
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Caso Fendrich
Los responsables de la investigación enfrentarán un proceso extenso, particularmente para determinar si Moncho aún posee parte de los dólares provenientes de la estafa, si los gastó, o si se convertirá en un nuevo Caso Fendrich (Mario César Fendrich, quien era subtesorero de la sucursal Santa Fe del Banco Nación, en 1
994 se fugó con aproximadamente 3,2 millones de pesos/dólares, se entregó 109 días después, nadie supo del dinero y él murió en la pobreza).

