Paraná Lee cerró su XIV edición con una gran convocatoria
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La XIV Feria del Libro Paraná Lee cerró en Sala Mayo con gran público, autores y nuevas presentaciones que destacaron la literatura y la cultura.
La XIV edición de la Feria del Libro Paraná Lee llegó este lunes a su cierre después de cuatro jornadas que reunieron a miles de lectores, escritores, editoriales, librerías y referentes de la cultura en Sala Mayo de Paraná.
A pesar de las condiciones climáticas, el último día volvió a registrar una importante presencia de público, que participó de presentaciones de libros, conversatorios y encuentros con autores de Paraná, Entre Ríos y distintos puntos del país.
La propuesta, que se desarrolló desde el viernes 14 hasta el lunes 17 de agosto, se consolidó nuevamente como uno de los principales acontecimientos culturales de la región.
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Paraná celebró sus 200 años a través de un libro
Uno de los momentos centrales de la jornada de cierre fue la presentación de “Paraná, 200 años de historia 1826-2026”, una publicación que recupera acontecimientos, personajes y espacios significativos de la capital entrerriana, en el marco de su bicentenario.
La intendenta Rosario Romero destacó el carácter identitario de la obra y consideró que representa una oportunidad para que los vecinos conozcan más profundamente la historia de la ciudad.
“Es un libro identitario, porque habla de los 200 años de Paraná como ciudad. Vale la pena contar con este libro para conocer un poco más de las ricas historias de esta ciudad donde transitamos todos los días”, señaló.
La publicación busca recuperar parte de la memoria colectiva de Paraná y acercarla a las nuevas generaciones.
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Martín Kohan convocó a un público numeroso
Otro de los encuentros destacados fue el conversatorio “¿Hay un umbral donde el amor termina?”, protagonizado por el escritor y docente universitario Martín Kohan.
El autor habló ante una sala con una importante cantidad de público y centró buena parte de su exposición en su novela La separación.
Kohan valoró especialmente la posibilidad de encontrarse cara a cara con lectores y consideró que las ferias tienen un papel fundamental para promover el intercambio de ideas.
“Las Ferias del Libro, como Paraná Lee, abren el espacio para inquietudes, curiosidad, intereses, ganas de escuchar, ganas de participar y ganas de acercarse”, sostuvo.
Para el escritor, estos encuentros permiten compartir un mismo espacio alrededor de los libros, intercambiar interpretaciones y descubrir nuevas líneas de lectura.
“Poner en juego ideas, proponer líneas de lectura e intercambiar unos con otros tiene un enorme valor y se disfruta muchísimo”, afirmó.
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El valor de sostener las ferias como política cultural
Kohan también destacó la importancia de que las ferias del libro formen parte de políticas públicas sostenidas en el tiempo.
“El mantenimiento de la Feria como una política pública es exactamente lo que hay que buscar para dar espacio a la expresión local y dar espacio a expresiones que no son las locales”, explicó.
En ese sentido, consideró que la presencia de autores de diferentes lugares permite enriquecer la experiencia de quienes participan.
“Los que venimos de otro lado, no se trata solo de lo que traemos viniendo de otro lado. Se trata, por lo pronto para mí, de lo que uno aprende, de lo que uno incorpora por haber estado en este lugar”, señaló.
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Santa Fe tuvo una participación especial
La última jornada también contó con la participación de Santa Fe como ciudad invitada, con un stand propio y una mesa de escritores santafesinos organizada por la Secretaría de Cultura de esa provincia y Ediciones UNL.
La escritora y docente Analía Giordanino destacó los vínculos culturales existentes entre Santa Fe y Entre Ríos.
“Entre Ríos y Santa Fe tenemos una amistad, desde Saer o Juan L. Ortiz en adelante. Las voces santafesinas y entrerrianas tienen una entonación común, nos atraviesa el mismo río”, expresó.
También reivindicó al libro como objeto cultural y como una herramienta para conocer otras realidades.
Por su parte, Juanjo Conti definió al libro como una puerta hacia nuevas experiencias.
“Es un objeto que nos permite vivir la vida de forma más rica, no solo quedarnos con la realidad que tenemos ante los ojos, sino que permite tener múltiples experiencias”, sostuvo.
El mate también fue protagonista
Entre las propuestas de la jornada se desarrolló el conversatorio “Una costumbre ubicua: reflexiones en torno al mate”, con la participación de Carmen Cáceres, autora de Al borde de la boca. 10 intuiciones en torno al mate.
La escritora destacó la magnitud de la feria y el rol del Estado en el sostenimiento de estos espacios culturales.
“Es impresionante el nivel de compromiso que hay para ofrecer una gran cantidad de propuestas, de editoriales, de librerías”, señaló.
También valoró la posibilidad de que Paraná Lee continúe creciendo y adquiriendo relevancia a nivel nacional.
Una historieta para defender los ríos
Otro de los libros presentados fue “Nuestra vida son los ríos. La historia de Luis ‘Cosita’ Romero”, una producción del Colectivo Aguará, con ilustraciones del artista paranaense Jaimo.
El proyecto fue seleccionado en el marco del FEICAC 2025 y utiliza el formato de historieta para reconstruir la historia de Luis “Cosita” Romero y su vínculo con la defensa de los ríos y los recursos naturales.
Pablo Russo, integrante del colectivo, explicó que la historia personal de Romero sirve como punto de partida para abordar la defensa de los ecosistemas y la soberanía sobre los recursos naturales.
El propio “Cosita” Romero destacó el contenido educativo de la publicación y su potencial para acercar estas problemáticas a las escuelas.
La memoria cultural de Paraná también tuvo su lugar
La presentación de “La Ventana. De la intuición a la gestión cultural” puso el foco en la historia del movimiento cultural y artístico de Paraná.
Gerardo Dayub explicó que el objetivo del libro es recuperar experiencias y protagonistas que forman parte de la historia cultural de la ciudad.
“Estas historias hay que contarlas, si uno no las cuenta, se pierden en el tiempo”, sostuvo.
Lucrecia Pérez Campos, por su parte, destacó el aporte del FEICAC para concretar la publicación y reivindicó el trabajo de quienes participaron de la gestión cultural de la ciudad durante distintas épocas.
El libro frente al avance de las pantallas
La relación entre literatura, tecnología y nuevas formas de consumo cultural también apareció en distintos conversatorios de la feria.
Tomás Downey, participante del encuentro “El umbral en que mutamos”, defendió la vigencia del formato papel.
“Está bueno seguir apostando por el libro. Para mí es hermoso leer y me parece que lo analógico hoy se revitaliza y se revalora”, expresó.
En la misma línea, Carmen Cáceres sostuvo que el libro conserva un espacio propio frente al avance de las pantallas.
“Cada vez va a ser más importante encontrar un espacio de soledad en donde dejar libre la imaginación de uno sin ser esclavo de la imagen y de las opiniones de otro”, afirmó.
Y agregó: “El libro una vez más va a resistir”.
Cuatro jornadas con literatura y encuentro
Con la jornada de este lunes, Paraná Lee completó cuatro días de programación en los que el libro fue el punto de encuentro entre autores, lectores, editoriales, librerías, estudiantes, familias y visitantes.
La participación de escritores nacionales como Martín Kohan, la presencia de autores entrerrianos y santafesinos, las propuestas para las infancias y las distintas presentaciones permitieron ampliar el alcance de una feria que busca instalarse como una referencia cultural más allá de la capital entrerriana.
El cierre dejó además una señal que atravesó buena parte de las actividades: el libro no solo como objeto de lectura, sino como espacio de memoria, pensamiento, identidad y encuentro.

