Salud
Hipertensión y diabetes: el daño silencioso que puede prevenirse con un simple estudio
La hipertensión arterial y la diabetes tipo 2, dos condiciones que afectan a millones de argentinos, avanzan muchas veces sin dar señales claras, pero mientras tanto van dañando silenciosamente pequeños vasos sanguíneos del riñón y del corazón. Ese proceso, que suele pasar inadvertido durante años, favorece el desarrollo de enfermedad renal crónica, insuficiencia cardíaca, infarto y accidente cerebrovascular (ACV), cuadros que pueden poner en riesgo la vida si no se detectan a tiempo.
Por ese motivo, los especialistas coinciden en la importancia de realizar controles médicos de rutina, incluso cuando no hay síntomas. La prevención y el diagnóstico precoz siguen siendo las herramientas más eficaces para frenar la progresión del daño y reducir complicaciones graves.
En este contexto se inscribe la campaña global Detect the SOS (Detectar el SOS), impulsada por la compañía farmacéutica Boehringer Ingelheim, que busca concientizar sobre la detección temprana del daño renal y cardiovascular. La iniciativa pone el foco en un dato clave: una simple muestra de orina puede revelar riesgos ocultos mucho antes de que aparezcan manifestaciones clínicas.
La campaña, que estrena su spot durante el Super Bowl de este 8 de febrero, cuenta con la participación de las actrices Sofía Vergara y Octavia Spencer. A través de testimonios personales, ambas destacan la importancia de escuchar las señales del cuerpo y de conversar con el médico sobre estudios específicos que permitan anticiparse a la enfermedad.
RAC: una herramienta simple que puede salvar vidas
El daño renal y el cardiovascular comparten mecanismos fisiopatológicos comunes. En ese marco, la relación albúmina-creatinina en orina (RAC) se presenta como una señal temprana de que esos procesos ya están en marcha. Se trata de una prueba simple, accesible y de bajo costo, que puede realizarse en cualquier laboratorio o consultorio médico a partir de una muestra de orina.
Su valor preventivo es enorme: permite detectar daño renal temprano y revelar riesgos ocultos años antes de que aparezcan complicaciones irreversibles.
“El hallazgo de albúmina en orina no debería ocurrir. Su presencia indica que los vasos sanguíneos del riñón están alterados y permiten el paso de esta proteína al espacio urinario”, explicó el doctor Carlos Castellaro, médico nefrólogo especialista en hipertensión arterial e integrante del servicio de Nefrología del CEMIC. “Como el daño vascular renal y cardiovascular comparten mecanismos, la albuminuria es un potente predictor tanto de enfermedad renal como de eventos cardiovasculares”, agregó.
Por ese motivo, las principales sociedades científicas nacionales e internacionales recomiendan la medición de la RAC en personas con hipertensión, diabetes, obesidad, enfermedad cardiovascular o antecedentes familiares de enfermedad renal crónica. “Dentro de un enfoque integral de salud cardiorrenal, debería realizarse al menos una vez al año, especialmente en quienes tienen factores de riesgo”, señaló Castellaro.
Sin embargo, pese a su utilidad, esta prueba continúa siendo subutilizada. Esto implica que miles de argentinos podrían convivir con daño renal sin diagnosticar hasta etapas avanzadas, cuando las opciones terapéuticas son más limitadas.
“Anticiparse al daño renal puede modificar la evolución de la enfermedad, prevenir hospitalizaciones, reducir el riesgo de eventos cardiovasculares y, en muchos casos, evitar la necesidad de diálisis o trasplante”, destacó la doctora Marina Papaginovic Leiva, nefróloga y especialista en medicina interna del Hospital Churruca-Visca.
Un problema que ya se ve en las estadísticas
La situación epidemiológica en la Argentina refuerza la urgencia de estas estrategias de detección. Según el estudio Renata 2, la hipertensión arterial afecta a casi 4 de cada 10 argentinos de entre 30 y 79 años, y alrededor del 40% desconoce que la padece. A su vez, la última Encuesta Nacional de Factores de Riesgo mostró que la diabetes tipo 2 afecta a 1 de cada 10 adultos mayores de 18 años.
“Estas enfermedades dañan al riñón y constituyen las principales causas de enfermedad renal crónica y de ingreso a diálisis en nuestro país”, explicó la doctora Papaginovic Leiva. “El daño es progresivo y silencioso durante años. Si no se detecta a tiempo, puede generar complicaciones severas y costos elevados tanto para los pacientes como para el sistema de salud”, advirtió.
En la misma línea, el doctor Castellaro subrayó que la obesidad, la hipertensión y la diabetes son altamente prevalentes en Argentina y en el mundo. “Contar con una herramienta de aplicación simple que permita un diagnóstico precoz y una intervención oportuna puede cambiar el curso de la historia: posponer o evitar terapias de sustitución renal y prevenir eventos cardiovasculares. El desafío es lograr que las personas vuelvan a hacerse controles simples y de rutina”, concluyó.
La campaña Detect the SOS apunta justamente a ese objetivo: que más personas consulten a sus médicos, se informen sobre estudios sencillos como la RAC y asuman un rol activo en el cuidado de su salud cardiorrenal. Porque, muchas veces, detectar a tiempo puede marcar la diferencia entre prevenir una enfermedad o enfrentar sus consecuencias más graves.

