Grillo Demo, el artista argentino que conquistó a Madonna, presentó sus obras en Buenos Aires
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Una selección de unas 20 pinturas del artista nacido en Rafaela y radicado en Ibiza desde 1978 se exhibió en un encuentro privado en Recoleta. La muestra reunió a coleccionistas de distintas generaciones y tuvo un momento especial con la visita de la hija de una de las mujeres retratadas por el pintor.
El arte, el coleccionismo y las historias personales se encontraron el miércoles 21 de octubre en las oficinas de Miranda Bosch Real Estate & Art, en el barrio porteño de Recoleta. Allí se presentó una selección de aproximadamente 20 obras de Grillo Demo, el artista argentino cuyas pinturas forman parte de colecciones de figuras internacionales como Madonna, Kate Moss y Mario Testino.
El encuentro, organizado por Carminne Dodero, comenzó con una charla sobre los inicios y las distintas etapas del coleccionismo de arte. La conversación fue moderada por Francisco Bosch, CEO y cofundador de Miranda Bosch, y reunió a tres coleccionistas con trayectorias diferentes.
“Estoy muy feliz de haber podido realizarle esta muestra a Grillo, al que admiro profundamente por su estética tan personal y por cómo logra que sus obras nos transporten a otros tiempos”, expresó Dodero.
Por su parte, Bosch destacó la identidad visual del artista y su capacidad para construir un lenguaje propio a través de sus pinturas. “Los jazmines de Grillo Demo tienen algo magnético: son delicados, provocadores y absolutamente reconocibles”, señaló.
Tres coleccionistas y distintas formas de acercarse al arte
La charla permitió conocer experiencias que abarcan desde las primeras adquisiciones hasta la conformación de colecciones de miles de obras.
Esteban Tedesco, médico cirujano plástico, comenzó a comprar arte a los 17 años y actualmente reúne más de 3.500 piezas de arte contemporáneo, con especial atención a las décadas de 1980 y 1990. Su colección, considerada una de las más importantes del país, fue exhibida en espacios como el Centro Cultural Borges y la Casa Victoria Ocampo.
Tedesco se define como un coleccionista ecléctico, guiado por la intuición. Su vínculo con los artistas también va más allá de la adquisición de obras: en algunos casos, los acompañó mediante distintas formas de apoyo, como la ayuda para alquilar sus talleres.
Andrés Brun representa otra etapa del recorrido. Combina el coleccionismo con el negocio inmobiliario y es mecenas del Museo de Arte Moderno de Buenos Aires. Su colección tiene un marcado interés por el arte latinoamericano e incluye trabajos de artistas como Ana Gallardo, Feliciano Centurión y Juane Odriozola.
Su mirada incorpora, además, objetos decorativos y mobiliario. Esa concepción integral del arte y los espacios cotidianos encuentra puntos de contacto con el universo de Grillo Demo y su casa en Ibiza, pensada como una combinación de obras, objetos y detalles personales.
Nicole Moisés, arquitecta de 30 años, compartió la experiencia de quienes están dando sus primeros pasos en el coleccionismo. Su colección se concentra en artistas contemporáneos de su generación y atraviesa una etapa de crecimiento.
Su formación fue principalmente autodidacta, con el acompañamiento de artistas y curadores como Laura Batkis, Sergio Bazán y Julián León Camargo. Actualmente cursa la Maestría en Curaduría en Artes Visuales de la Universidad Nacional de Tres de Febrero (UNTREF). También fue jurado del premio arteBA en 2023 y participa en el Comité de Adquisiciones del Museo Moderno y en el Comité de Amigos del Museo Sívori.
El intercambio entre los tres permitió recorrer distintas experiencias y perspectivas sobre una misma práctica: cómo se inicia una colección, qué criterios orientan las compras y de qué manera evoluciona el vínculo entre una persona y las obras que reúne.
El retrato que reunió a una familia entre Argentina y Reino Unido
Uno de los momentos más significativos de la noche fue la visita de Rosemary “Rose” Ward, hija de Stella “Baby” Cárcano y de William Ward, cuarto conde de Dudley.
Rosemary llegó especialmente para ver el retrato de su madre y de su tía, en una escena que aportó una dimensión personal a la exhibición.
La presencia de la hija de una de las mujeres retratadas puso en primer plano la capacidad de una obra para conectar distintas generaciones y recuperar historias familiares. Frente a una pintura realizada por un artista nacido en Rafaela, confluyeron una historia argentina y un capítulo vinculado con la aristocracia británica.
El episodio también se relacionó con uno de los ejes de la producción de Demo: los retratos y los objetos que conservan recuerdos y relatos. En esta ocasión, una de esas historias tuvo un encuentro concreto con su protagonista, en Buenos Aires.
De Rafaela a Ibiza: la trayectoria de Grillo Demo
Grillo Demo nació en Rafaela, Santa Fe, con el nombre de Víctor Hugo Demo. Su recorrido artístico lo llevó por distintas ciudades, entre ellas Madrid y Nueva York, hasta establecerse en Ibiza en 1978, donde consolidó un universo creativo en el que la pintura y la vida cotidiana conviven.
Durante la década de 1990 trabajó para la revista Interview, para la que realizó una serie de acuarelas dedicadas a los estudios de artistas reconocidos. Su obra también apareció en publicaciones como la edición francesa de Vogue.
Uno de los episodios más conocidos de su carrera ocurrió en Londres, cuando Madonna adquirió tres pinturas de su serie de figuras del Niño Jesús rodeadas de jazmines. Desde entonces, sus trabajos circularon entre coleccionistas y personalidades internacionales como Kate Moss, Jade Jagger, Elle Macpherson y Mario Testino.
La selección presentada en Recoleta permitió acercarse a una parte de esa producción y al lenguaje visual que distingue al artista, caracterizado por una estética personal y por referencias que evocan otras épocas.
Un espacio de encuentro entre arte y coleccionismo
La exhibición se enmarca en la propuesta de Miranda Bosch Real Estate & Art de incorporar distintas expresiones artísticas a sus espacios y generar encuentros entre artistas, coleccionistas e invitados.
“Ver a coleccionistas de distintas generaciones conversando frente a la obra de un artista argentino que hizo su carrera afuera fue muy especial. Queremos que nuestros espacios sean un lugar donde el arte se encuentre con la gente”, concluyó Francisco Bosch.
Más allá de las obras exhibidas y de los nombres reconocidos vinculados con la trayectoria de Demo, el encuentro dejó en evidencia las distintas formas de relacionarse con el arte: desde la intuición de una primera compra hasta las grandes colecciones y las historias personales que pueden permanecer durante décadas en un retrato.

