Salud en Entre Ríos
Entre Ríos encabeza la tasa de hantavirus por habitante y se encienden las alertas sanitarias
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Entre Ríos se convirtió en la provincia con mayor cantidad de casos de hantavirus por habitante en la Argentina, una situación que genera fuerte preocupación en el ámbito sanitario. El último Boletín Epidemiológico Nacional (BEN) Nº 789 ratificó una tendencia que ya se había advertido con gravedad a comienzos de diciembre y que se consolidó al cierre de 2025.
Según el reporte oficial, Entre Ríos no solo lidera la tasa de incidencia acumulada a nivel nacional, con 0,28 casos cada 100.000 habitantes, sino que además presenta una de las tasas de mortalidad más elevadas del país. El informe señala que, mientras regiones como el NOA se mantienen en niveles considerados de “seguridad”, la región Centro —integrada por Entre Ríos, Buenos Aires y Santa Fe— se encuentra técnicamente en situación de brote y concentra el 58 % de los casos confirmados durante la temporada actual (julio-diciembre de 2025).
Estadísticas que preocupan
Los datos actualizados hasta la semana epidemiológica 52 reflejan un agravamiento del escenario provincial. A diferencia del informe de la semana 44, que registraba seis casos, Entre Ríos cerró el año con ocho casos confirmados de hantavirus y un saldo de cuatro fallecimientos. Esta cifra eleva la letalidad al 50 %, duplicando la media nacional registrada en temporadas anteriores.
Uno de los aspectos más relevantes del brote es su localización geográfica. De acuerdo al mapa de ecorregiones del Ministerio de Salud de la Nación, la mayor concentración de contagios en la provincia se vincula al bosque en galería del Delta e Islas del Paraná. A esto se suma un dato clave: la vigilancia genómica confirmó la circulación de la variante Alto Paraguay en pacientes entrerrianos, lo que añade complejidad al escenario epidemiológico.
El factor humano y el diagnóstico tardío
El Boletín Epidemiológico Nacional es enfático al advertir que el avance de la enfermedad no responde al azar. Señala que “la amplia distribución de los reservorios, sumada a la creciente interacción humana con ambientes silvestres, la destrucción del hábitat, la invasión humana y el cambio climático, favorece la aparición de casos en provincias fuera de las áreas históricamente endémicas”.
En este contexto, los especialistas alertan sobre la importancia de la detección temprana. La alta mortalidad registrada tanto en Entre Ríos como en el resto del país —donde 2025 cerró con 23 fallecidos— refuerza la necesidad de un diagnóstico oportuno para mejorar las posibilidades de supervivencia.
Recomendaciones y situación local
Dado que el 90 % de los casos históricos se concentran entre septiembre y abril, las autoridades sanitarias recomiendan extremar las medidas de higiene, especialmente en zonas rurales y ribereñas. Consultada por Paralelo32, la médica Nelly Amilibia, responsable del área de Salud del municipio, explicó que si bien Entre Ríos lidera las estadísticas, también se registra una incidencia relevante en Santa Fe y Buenos Aires.
La profesional recordó que el hantavirus es transmitido por el ratón colilargo, un roedor de mayor tamaño que el urbano, propio de los humedales, que también actúa como reservorio de leptospirosis. El contagio se produce por contacto con secreciones del animal —saliva, orina o materia fecal— ya sea de forma directa o por inhalación de partículas en el aire. Campamentos, galpones rurales y carpas cerradas en zonas de islas constituyen escenarios de alto riesgo.
Amilibia subrayó la importancia de ventilar los ambientes antes de limpiarlos, utilizar tapaboca y guantes, y desinfectar con lavandina diluida en agua en una proporción de 1 en 10, una medida que permite inactivar el virus en pocas horas. En cuanto a los síntomas, explicó que la enfermedad suele comenzar con fiebre alta, malestar general, tos y diarrea, sin congestión nasal. Ante la sospecha, se indica un análisis de laboratorio específico, ya que no existe un tratamiento antiviral y la atención se centra en el manejo de los síntomas. En casos avanzados, el compromiso pulmonar puede derivar en insuficiencia respiratoria grave y desenlaces fatales.
En paralelo, la situación sanitaria en Victoria mantiene en alerta a las autoridades. Se confirmó recientemente el fallecimiento de un vecino mayor de edad a causa de leptospirosis, mientras otros casos permanecen en estudio y se investiga además un posible caso de dengue. El director del Hospital Salaberry, César Santos, señaló que “un paciente derivado falleció; hasta el viernes no estaba cerrado lo epidemiológico, pero podría tratarse de leptospirosis”.
El panorama refuerza la necesidad de prevención, vigilancia activa y concientización comunitaria, en un contexto donde las enfermedades asociadas a los humedales y al cambio ambiental representan un desafío creciente para la salud pública.

