El “Tucu” encontró a su ángel de la guarda sin buscarlo
:format(webp):quality(60)/https://paralelo32cdn.eleco.com.ar/media/2026/09/el_tucu_encontro_a_su_angel_de_la_guarda_sin_buscarlo_1.webp)
Un camionero crespense que viajó a Tucumán, a su regreso descubrió que un gato, al que vio cuando fue atacado ferozmente por perros en un enfrentamiento desigual, se había refugiado en un recoveco del chasis de su camión, muy malherido, y permaneció allí durante las horas que duró el viaje.
‘Reconstruir’ partes de ese animal y sanarlo costó mucho dinero y decidió vender alfajores de maicena para solventar el gasto inesperado, y eso merece ser contado. No porque haya hecho una hazaña extraordinaria, sino porque decidió no mirar para otro lado.
Es cierto que vivimos un tiempo en que la sensibilidad hacia los animales ha crecido enormemente. Eso, en sí mismo, no es malo. Al contrario: una sociedad capaz de apiadarse de un animal indefenso probablemente tenga algo saludable en su conciencia. El problema aparece cuando esa sensibilidad parece adquirir una intensidad que no siempre encontramos frente al sufrimiento humano, particularmente cuando se trata de niños.
Pero sería injusto que esta reflexión terminara desmereciendo al camionero que tuvo ese hermoso gesto. Él hizo bien. Encontró un animal lastimado, pudo haberlo dejado librado a su suerte y no lo hizo. Después asumió un costo que no le correspondía y ahora busca pagarlo vendiendo alfajores. Hay allí una virtud plausible.
Que el gato haya encontrado refugio en el camión es casi una parábola. Viajó unos 850 kilómetros durante todo un día buscando salvarse y terminó encontrando a un hombre que decidió ayudarlo, dejándonos un mensaje esperanzador: sigue habiendo hombres y mujeres sensibles en el mundo, y eso es esperanzador también para los seres humanos en situación de emergencia.
Y, mientras tanto, si alguien quiere comprarle unos alfajores, no será solamente una ayuda para pagar una cuenta veterinaria. Será también una manera pequeña de decirle que su gesto no pasó inadvertido. No nos ha llegado su número para los pedidos, solo que se los puede retirar en Remedios de Escalada e Italia, de Crespo.

