Emprender
Del oficio a la marca: cómo se construye un emprendimiento sostenible
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Crespo- Emprender requiere valentía, pasión y perseverancia. No existe la magia, solo la constancia para iniciar un camino y continuarlo más allá de las adversidades. Semanas atrás “Manos Entrerrianas”, marca impulsada por el Ministerio de Desarrollo Humano, formó parte del espacio de emprendedores de Ramírez Festeja, promoviendo circuitos de comercialización. El stand contó con la participación de la crespense Mónica Lindt, con “Aroma Artesanal”, propuesta que incluye la elaboración de velas naturales de soja, difusores y aromatizadores, sumando ahora bandejas de aleación de yeso con cemento.
Mónica lleva 18 años con su emprendimiento. Recordó que “Soy Analista en Sistemas y tenía el estudio en casa. Trabajé hasta que quedé embarazada de mi primer hijo, Axel, y decidí darle prioridad al hecho de ser mamá. Llegó después mi segundo hijo, Ivo, enfermó mi mamá, Nélida, cosas de la vida. El tiempo pasó, mi mamá falleció, mis chicos ya estaban escolarizados, pero más allá de las cuestiones personales, siempre tuve claro que de manos cruzadas no me iba a quedar. Como las manualidades me gustaron siempre, encontré en la elaboración de velas lo que buscaba”.
Explicó que “Al principio eran de parafina, siendo de iluminación y decoración a base de un derivado del petróleo; y las hacía solamente para mí. Con el tiempo opté por las velas naturales de soja, alternativa más sostenible. Fui paso a paso, sumando moldes, colorantes, aceites y demás enseres, probando. Hoy identifica a mi emprendimiento el aroma de las velas, porque fui cambiando de proveedores de insumos, pero el del aroma siempre fue el mismo”.
Crecer
En relación a sus velas, indicó que “Pasado un tiempo decidí ofrecerlas en un negocio, que las aceptó, lo que me obligó a hacer más para volver a tener stock. El proyecto fue creciendo, sumando como complemento difusores y aromatizadores y en esta última etapa bandejas de aleación de yeso con cemento”.
“Fui investigando y aprendiendo. De artesana pasé a emprendedora, con la realización de multiplicidad de tareas, no solo elaboración. Hago todo, incluyendo el diseño de las tarjetas y el manejo de redes. Entendí la importancia de reinvertir, capacitarme y tener las cosas en regla porque para ofrecerlas en un comercio, por ejemplo, necesitaba facturar. Despacio fui haciendo todo, entendiendo que, para que se justificara, debía tener volumen de producción y ventas”, comentó.
“Arrancás con un hobby, pero cuando empezás a definir un proyecto, a invertir, a crear viendo un horizonte, pasás a ser emprendedor, con todo lo bueno y malo que pasa en el camino. En mi caso, siempre fue con la mente en positivo y buena energía para que el proyecto crezca. Este fin de semana estaré en la Feria Crespo Emprende, que se hará en la zona del pabellón de la FNA. Y el viernes siguiente en Paraná, con ‘Mujer activa’, feria enmarcada en el Mes de la Mujer”, anticipó.
“En pandemia armé mi showroom en casa, es algo distinto al comercio, porque la gente va en los horarios y días que puede. Se comunican, coordinamos y pasan, pero no está a la vista o con acceso a la calle. En el comercio eso sí sucede y hay horarios. En lo mío no, y tenés que pasar por el living para llegar al showroom, aclarando además que hago con mis manos todo, no es reventa de productos”, sumó.
Opinó que “Mi decisión me permitió dedicarle tiempo de valor y horas de calidad a mi familia, tratando que los chicos no estén a la deriva, que la tecnología no los avasalle, para lo cual es importante estar presentes, dándoles herramientas, jugando y hablando con ellos. El tiempo de calidad que invertí en mis hijos nadie me lo quita. Como analista hubiera ganado más dinero, pero el tiempo con ellos no lo cambio ni por todo el oro del mundo. Mis hijos me lo agradecen, fue una decisión correcta”.
Consejos
Aseveró que “El artesano y el emprendedor necesitan ferias para mostrar sus producciones. La feria es vidriera. El comerciante tiene la suya, los artesanos y emprendedores tienen sus comunidades, como “Hecho en Crespo” y “Crespo Emprende”. A nivel provincial está ‘Manos Entrerrianas’. En todos los casos destaco el orden, con reglas a cumplir para ser parte. Le da seriedad y permite la continuidad de las iniciativas más allá del paso del tiempo”.
“La sugerencia es siempre ir por más, investigar, porque todo es en base a ‘prueba y error’. En mi caso probé velas con algún tono y no fue el adecuado y es volver a empezar. Son cuestiones que no nos tienen que frustrar, forman parte del proceso. No todo es de hoy para mañana. Hay que tener paciencia y dedicación”, dijo.
“Me manejo con orden no solo para la producción, sino para saber si me faltan productos o insumos, sacando cuentas y entendiendo que todo hace al número final. Al ser analista, manejo planillas y me permite saber cuánto y cuándo debo modificar precios, analizando variables, incluyendo actualizaciones por inflación”, agregó.
“Muchos me preguntan cómo se sostiene un emprendimiento 18 años, con los vaivenes de nuestro país, sin ser un rubro de comida o ropa, cuestiones esenciales hasta en momentos de crisis. Es real que la gente ajusta, como ahora, y empieza por lujos o salidas. Pero en lo mío, algunos a las velas las toman como lujo, pero otros como terapia. Mucha gente no recorta ahí. Llegué a consultorios de terapeutas y masajistas. Tengo restaurantes adonde llevan las velas para acompañar a los comensales, spas donde con la compra de un voucher para hacer un presente va incluida la vela. Hay un amplio espectro para mover producción. Y las redes acortan distancias y permiten llegar a otros lugares”, cerró.

