Salud
Cannabis medicinal y sistema de salud: el 61% de los usuarios ya consumía cannabis antes de buscar respaldo médico
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Con trámites que pasaron de demorar hasta 3 años a resolverse en apenas 24 o 48 horas, el Reprocann atraviesa una nueva etapa. En paralelo, los datos muestran cómo cambió el vínculo entre cannabis medicinal y sistema de salud: el 61% de los usuarios ya consumía cannabis antes de buscar respaldo médico y más del 80% aseguró que su único contacto con un profesional de la salud en el último año fue a través de una consulta vinculada al programa.
Tras un prolongado período de demoras que generó reclamos de pacientes y profesionales de la salud, el Registro del Programa de Cannabis (Reprocann) comenzó a mostrar una marcada agilización en los tiempos de respuesta. La implementación de nuevas herramientas tecnológicas permitió que solicitudes que anteriormente podían permanecer años sin resolución ahora sean aprobadas, en algunos casos, en cuestión de horas.
El Reprocann, dependiente del Ministerio de Salud de la Nación, es el sistema que habilita legalmente a pacientes con indicación médica a cultivar, transportar y utilizar cannabis con fines medicinales. También contempla la figura de terceros cultivadores y organizaciones civiles autorizadas para producirlo en nombre de quienes lo requieren para tratamientos terapéuticos.
Creado en el marco de la Ley Nacional 27.350 de Cannabis Medicinal y reglamentado a través del decreto 883/20, el programa atravesó durante los últimos años una etapa de fuerte acumulación de trámites, generando extensas demoras en las autorizaciones.
Un nuevo sistema para acelerar los procesos
Según referentes del sector, la situación comenzó a modificarse a partir de la incorporación de un nuevo software que automatiza gran parte de la revisión de solicitudes.
Emiliano Montamat, director de Clinicann, una plataforma de telemedicina especializada en cannabis medicinal, explicó que el sistema realiza controles automáticos sobre la documentación presentada, verifica que el profesional médico se encuentre habilitado y constata el cumplimiento de los requisitos exigidos antes de que el trámite llegue a la instancia final de aprobación.
“El cambio fue muy importante. Pasamos de demoras de dos o tres años a aprobaciones que pueden resolverse en pocos días e incluso en alrededor de 24 horas cuando toda la documentación está correctamente presentada”, señaló.
La aceleración del proceso también se reflejó en la demanda. Desde la empresa indicaron que la cantidad de pacientes atendidos pasó de 500 en febrero a más de 1.300 durante marzo.
Una demanda que ya existía
Desde el sector sostienen que el crecimiento de solicitudes no responde únicamente a nuevos usuarios, sino también a la formalización de personas que ya utilizaban cannabis medicinal por fuera del sistema.
De acuerdo con datos aportados por Clinicann, seis de cada diez pacientes ya consumían cannabis con fines terapéuticos antes de iniciar el trámite para acceder al registro oficial.
Además, señalaron que el programa se ha convertido en una puerta de entrada al sistema sanitario para muchas personas. Según una encuesta realizada por la plataforma, más del 80% de los usuarios consultados manifestó que su único contacto con un profesional de la salud durante el último año había sido precisamente a través de este tipo de servicios vinculados al cannabis medicinal.
Qué se necesita para acceder al programa
Pese a la modernización tecnológica, los requisitos básicos para obtener la autorización no sufrieron modificaciones sustanciales.
Los solicitantes deben contar con una indicación médica emitida por un profesional capacitado y registrado en el programa. También deben presentar antecedentes clínicos, consentimiento informado y completar correctamente los datos personales y la vinculación con el médico tratante.
En los casos de cultivadores solidarios, asociaciones civiles o personas jurídicas, la normativa exige además documentación complementaria y la declaración del domicilio donde se realizará el cultivo.
Los especialistas advierten que los errores administrativos continúan siendo una de las principales causas de retrasos o rechazos. Entre los problemas más frecuentes aparecen inconsistencias en los datos cargados, documentación incompleta o fallas en la vinculación entre paciente y profesional.
Qué permite el Reprocann
La autorización habilita el cultivo controlado de cannabis dentro de los límites establecidos por la normativa vigente. Los usuarios registrados pueden mantener entre una y nueve plantas florecidas, disponer de hasta seis metros cuadrados de cultivo bajo cubierta o hasta 15 metros cuadrados en espacios exteriores.
Asimismo, el registro permite transportar hasta 40 gramos de flores secas o seis frascos de aceite medicinal de 30 mililitros cada uno, además de adquirir semillas autorizadas por el Instituto Nacional de Semillas (INASE) o integrarse a organizaciones civiles habilitadas para el cultivo.
No obstante, la autorización no habilita la comercialización ni la distribución de cannabis y se encuentra restringida exclusivamente a usos medicinales, terapéuticos o paliativos debidamente indicados por un profesional de la salud.
Con la puesta en marcha del nuevo sistema, pacientes y especialistas esperan que el Reprocann pueda recuperar la previsibilidad necesaria para garantizar el acceso legal a tratamientos que, para miles de personas, forman parte de su atención médica cotidiana.

