Cáncer ginecológico: “La detección temprana es la herramienta más poderosa”
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El Dr. Daniel Trovato abordó varios temas con Paralelo32: vacuna contra el HPV a los 11 años, Papanicolaou a partir del inicio de las relaciones sexuales y controles mamarios anuales • Los síntomas silenciosos a los que hay que prestar atención.
Victoria.– En el marco del mes dedicado a la concientización y la lucha contra el cáncer ginecológico, el médico ginecólogo y obstetra Daniel Trovato analizó los avances de la medicina, las herramientas de prevención y los síntomas de alerta que deben tenerse en cuenta para lograr un diagnóstico oportuno. El 19 de octubre se conmemoró el Día Mundial de la Lucha contra el Cáncer de Mama, impulsado por la Organización Mundial de la Salud.
El profesional destacó que la medicina ha evolucionado notablemente en las últimas cuatro décadas y que la información resulta clave para evitar diagnósticos en etapas avanzadas. “Comprender las variantes, los factores de riesgo y los síntomas es una herramienta muy poderosa para lograr una detección temprana y un tratamiento exitoso. Años atrás, las mujeres solían ocultar sus dolencias y no consultaban, lo que derivaba en resultados desastrosos”, reflexionó en diálogo con Paralelo32.
El especialista detalló los principales tipos de cáncer que afectan al aparato reproductor femenino, entre ellos los de mama, cuello uterino, endometrio, ovario, vulva y vagina.
En relación con el cáncer de mama, señaló la importancia de la autoexploración mediante la palpación cuidadosa para detectar durezas u otras alteraciones. Ante cualquier cambio, recomendó acudir a la consulta médica.
Respecto del cáncer de cuello uterino, Trovato subrayó su estrecha relación con la infección persistente del Virus del Papiloma Humano (HPV). En ese sentido, resaltó la trascendencia de la inmunización incorporada al Calendario Nacional de Vacunación. “La indicación está fijada para niñas y niños de 11 años. Australia incorporó la vacuna contra el HPV a su programa nacional en 2007. Desde entonces logró reducir en un 90% la prevalencia del virus entre las poblaciones alcanzadas por la vacunación, y también se observa una disminución del cáncer de cuello uterino entre las mujeres jóvenes”, señaló el especialista.
Por su parte, el cáncer de endometrio suele manifestarse con mayor claridad mediante sangrados anormales, mientras que el de ovario suele diagnosticarse tardíamente debido a la falta de síntomas específicos en sus fases iniciales. “La enfermedad puede comenzar a gestarse entre los 25 y 28 años, pero muchas veces se termina detectando recién a los 35 o más adelante”, advirtió.
Síntomas de alerta y controles de rutina
El facultativo enfatizó que la prevención no se limita a tratar la enfermedad una vez instalada, sino que también implica educar a la población para reconocer las señales de alarma. Entre los signos que requieren consulta médica mencionó los sangrados vaginales fuera del período menstrual, las hemorragias después de la menopausia o de las relaciones sexuales, los dolores o la sensación de pesadez en la zona pélvica, la distensión abdominal persistente y las alteraciones visibles o molestias continuas en la piel de la vulva.
“A veces se presentan picazones o molestias y se recurre a cremas del cajón sin consultar. Ante cualquiera de estas señales es fundamental acudir al especialista”, remarcó.
En cuanto a los estudios preventivos, Trovato recordó que el Papanicolaou sigue siendo un método fundamental, accesible y efectivo para detectar alteraciones en el cuello uterino. “Debe realizarse a partir del primer año de haber iniciado las relaciones sexuales, sin importar la edad. A partir de allí se complementa con la colposcopía y el test de HPV. En cuanto a las mamas, la recomendación es concretar una ecografía o mamografía de manera anual”.
Finalmente, el profesional instó a no postergar los controles médicos periódicos. “El mejor tratamiento es el preventivo; el curativo suele ser complejo y riesgoso. Ir a la consulta una vez al año no solo permite hacer el Papanicolaou o la mamografía, sino que nos da la oportunidad a los médicos de detectar otras alteraciones a tiempo y resolverlas en forma adecuada”, concluyó.

