Una Salud: por qué cuidar a los animales también protege a las personas
:format(webp):quality(60)/https://paralelo32cdn.eleco.com.ar/media/2026/10/una_salud_por_que_cuidar_a_los_animales_tambien_protege_a_las_personas.webp)
Cada 3 de noviembre se conmemora el Día Mundial de Una Salud, un enfoque que vincula la salud humana, animal y ambiental. La prevención de enfermedades, la vacunación y el uso responsable de antibióticos son claves para reducir riesgos sanitarios y proteger a las comunidades.
Una enfermedad que aparece en una granja puede convertirse en un problema de salud pública. Un animal silvestre infectado puede representar un riesgo para las mascotas y las personas. Y una infección que no se previene a tiempo puede aumentar la necesidad de utilizar antibióticos.
Aunque parezcan situaciones diferentes, todas tienen un punto en común: la salud de las personas, los animales y el ambiente está estrechamente relacionada.
Según los datos citados de la Organización Mundial de la Salud (OMS), alrededor del 60% de las enfermedades infecciosas humanas conocidas pueden transmitirse entre animales y personas, mientras que el 75% de las infecciones emergentes tiene origen animal.
En ese contexto, cada 3 de noviembre se conmemora el Día Mundial de Una Salud (One Health), una fecha que promueve una mirada integral sobre la prevención y el control de enfermedades. El enfoque propone el trabajo conjunto de médicos, veterinarios, productores, especialistas ambientales y autoridades sanitarias.
Brucelosis, rabia e influenza aviar: tres enfermedades que requieren prevención
En Argentina, distintas enfermedades muestran por qué la vigilancia sanitaria de los animales también es importante para proteger a la población.
Brucelosis: prevenir desde la producción ganadera
La brucelosis es una enfermedad bacteriana que afecta a distintas especies animales y puede transmitirse a las personas mediante el contacto con animales infectados o el consumo de productos lácteos no pasteurizados.
En la producción bovina, la vacunación de las terneras, la vigilancia sanitaria y el control de los rodeos forman parte de las herramientas de prevención. Estas medidas contribuyen a reducir los riesgos para los animales y para quienes trabajan en contacto directo con ellos.
Rabia: la vacunación de perros y gatos es fundamental
La rabia es una enfermedad viral que puede prevenirse mediante la vacunación, pero que resulta mortal una vez que aparecen los síntomas clínicos.
La circulación del virus en murciélagos hace necesario mantener al día la vacunación de perros y gatos, incluso cuando no tienen contacto habitual con otros animales.
La prevención y la consulta oportuna ante una posible exposición son fundamentales para reducir los riesgos para las personas y las mascotas.
Influenza aviar: detección temprana y bioseguridad
La influenza aviar evidencia la importancia de detectar rápidamente los casos sospechosos y aplicar medidas de bioseguridad.
La aparición de focos en aves comerciales, de traspatio o silvestres requiere la coordinación entre productores, veterinarios y autoridades sanitarias para contener la propagación del virus.
La vigilancia y la notificación inmediata de situaciones sospechosas permiten actuar con mayor rapidez y proteger la sanidad animal, además de reducir los riesgos de exposición humana.
En los tres casos, el principio es el mismo: detectar y controlar las enfermedades en los animales de manera temprana ayuda a reducir su propagación y sus consecuencias sanitarias.
El uso responsable de antibióticos también forma parte de Una Salud
El enfoque Una Salud no se limita a las enfermedades que pueden transmitirse entre animales y personas. También es relevante frente a la resistencia a los antimicrobianos, uno de los desafíos sanitarios actuales.
Este fenómeno ocurre cuando microorganismos, como las bacterias, desarrollan resistencia a los medicamentos utilizados para combatirlos. Como consecuencia, algunas infecciones pueden volverse más difíciles de tratar, tanto en humanos como en animales.
Por eso, prevenir infecciones, fortalecer la vacunación y promover el uso responsable de los medicamentos veterinarios son medidas que ayudan a preservar la eficacia de los tratamientos disponibles.
Un informe de la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA), publicado en 2025, señaló una disminución global del 5% en el uso de antimicrobianos en animales entre 2020 y 2022, según los datos comparables reportados por los países participantes.
Aunque el descenso representa un avance, el organismo destaca la necesidad de continuar fortaleciendo la prevención y las buenas prácticas sanitarias.
La prevención como estrategia de salud pública
Marilia Rangel, directora general de MSD Salud Animal para Argentina, destacó la importancia de actuar de manera anticipada y coordinar el trabajo entre los distintos sectores.
“Muchas de las enfermedades que pueden afectar a las personas se previenen mejor cuando se actúa a tiempo en los animales. La vacunación, la vigilancia sanitaria y la bioseguridad son herramientas fundamentales, pero también lo es el trabajo coordinado entre veterinarios, médicos, productores y autoridades de salud”, señaló.
La especialista agregó que invertir en prevención permite proteger la salud y el bienestar animal, reducir la aparición de enfermedades y evitar tratamientos innecesarios.
En un escenario marcado por el cambio climático, la urbanización y las transformaciones de los ecosistemas, el enfoque Una Salud cobra cada vez más relevancia. La relación entre las personas, los animales y el ambiente demuestra que la prevención sanitaria requiere una mirada compartida y acciones coordinadas.
El Día Mundial de Una Salud invita a reforzar esa perspectiva: cuidar la salud animal y ambiental también es una forma de proteger la salud de toda la comunidad.

