Economía
Un informe del Consejo Empresario advierte que el déficit de la Caja de Jubilaciones podría duplicarse en la próxima década
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El Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales analizó la situación financiera del sistema previsional entrerriano y concluyó que, sin reformas estructurales, el déficit continuará creciendo. El estudio toma como base los datos oficiales de la Caja de Jubilaciones y el proyecto de ley que actualmente debate la Legislatura.
Mientras el proyecto de reforma previsional continúa siendo analizado en la Legislatura entrerriana, un informe elaborado por el Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales (IIES) del Consejo Empresario de Entre Ríos aporta nuevos datos sobre la situación financiera de la Caja de Jubilaciones y Pensiones de la provincia y advierte sobre los desafíos que enfrentará el sistema en los próximos años.
El estudio se elaboró a partir de información oficial proporcionada por la propia Caja de Jubilaciones, incluyendo el documento Diagnóstico, Mediciones y Proyecciones, el Informe Actuarial Nº 1, publicado en junio de 2026, y el proyecto de ley impulsado por el Poder Ejecutivo.
Un déficit que continúa creciendo
Según los datos analizados, la Caja de Jubilaciones proyecta para este año un déficit de 370.500 millones de pesos, cifra que representa aproximadamente el 27% del gasto total del organismo.
El informe destaca que este resultado ya contempla nueve medidas de corrección implementadas para fortalecer los ingresos y mejorar la administración del sistema. Sin esas acciones, el rojo financiero hubiera alcanzado los 655.200 millones de pesos, es decir, casi la mitad del presupuesto de la Caja.
¿Qué cambios propone la reforma?
El proyecto de ley impulsado por el Gobierno provincial busca mejorar la sustentabilidad del sistema mediante una serie de modificaciones graduales.
Entre las principales medidas figuran el incremento del 3% en las contribuciones patronales, la creación de un aporte extraordinario para quienes perciben salarios superiores a los tres millones de pesos, cambios en la forma de calcular el haber jubilatorio inicial, el aumento progresivo de la edad de retiro y la revisión de algunos regímenes especiales.
El objetivo, según plantea el Ejecutivo, es reducir el déficit sin afectar la continuidad del sistema previsional.
Cada vez hay menos aportantes por jubilado
Uno de los datos que más preocupa a los especialistas surge del análisis demográfico realizado por la Caja.
El informe actuarial señala que el deterioro del sistema no es reciente, sino que viene profundizándose desde hace más de dos décadas.
Entre 2003 y 2026, la cantidad de jubilados y pensionados aumentó 105,2%, mientras que el número de trabajadores que realizan aportes prácticamente dejó de crecer e incluso comenzó a disminuir.
Para este año se proyectan 125.188 aportantes, un 2,6% menos que el año anterior.
Como consecuencia, también cayó la relación entre trabajadores activos y jubilados.
Mientras en 2003 existían 2,63 aportantes por cada beneficiario, en 2026 ese indicador descenderá a 1,89, una tendencia que, según el informe, continuará agravándose durante la próxima década.
Tres escenarios para los próximos diez años
El estudio actuarial proyecta tres posibles escenarios entre 2026 y 2036.
Incluso en el más favorable, la relación entre aportantes y beneficiarios continuará deteriorándose hasta ubicarse en 1,65 trabajadores activos por cada jubilado.
En un escenario considerado intermedio, ese índice descendería a 1,41, mientras que en el escenario más desfavorable llegaría apenas a 1,24.
Sobre esa base, el Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales realizó una estimación de cómo evolucionaría el déficit financiero.
En el escenario más optimista, el rojo de la Caja alcanzaría 549.000 millones de pesos hacia 2036.
En un escenario intermedio ascendería a 647.843 millones, mientras que en la proyección más crítica superaría los 820.000 millones de pesos, lo que representaría un incremento real superior al 120% respecto de la situación actual.
El desafío de garantizar la sostenibilidad
El informe concluye que el envejecimiento de la población, el aumento de la expectativa de vida y el menor crecimiento de los trabajadores aportantes son factores que presionan sobre la sustentabilidad del sistema previsional.
En ese contexto, los especialistas sostienen que la implementación gradual de una reforma permitiría contener parcialmente el crecimiento del déficit y reducir la necesidad de que el Tesoro provincial destine cada vez más recursos para cubrir el funcionamiento de la Caja.
Según advierte el trabajo, de mantenerse las tendencias actuales sin modificaciones estructurales, el financiamiento del sistema previsional demandará un volumen creciente de recursos públicos, lo que podría limitar la disponibilidad de fondos para otras áreas del Estado, como infraestructura, salud, educación y políticas de desarrollo provincial.

