Supuesto hackeo a ANSES: qué se sabe sobre la filtración de datos y cómo prevenir estafas por WhatsApp
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Un mensaje viral advierte sobre el supuesto robo de 38 millones de registros de la seguridad social y alerta sobre posibles engaños mediante llamadas telefónicas. ANSES negó ante Chequeado que haya sufrido un hackeo y los sitios especializados que difundieron la información aclararon que la filtración no estaba verificada.
Un mensaje que circula por redes sociales y WhatsApp advierte sobre un supuesto hackeo a la base de datos de la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES), del que habrían sido sustraídos 38 millones de registros. La publicación también alerta sobre posibles estafas en las que delincuentes se harían pasar por la empresa de logística Andreani para obtener información personal y tomar el control de cuentas de WhatsApp.
Sin embargo, hasta el momento no hay confirmación pública independiente de que se haya producido el supuesto ataque informático. Consultado por Chequeado, ANSES negó que el organismo haya sido hackeado y señaló que “por el momento no tienen ninguna denuncia”.
La información comenzó a circular después de que sitios especializados en ciberseguridad difundieran una publicación de un foro de la dark web en la que un usuario aseguraba tener millones de registros vinculados con el sistema previsional argentino.
Por eso, aunque el mensaje viral plantea una situación que merece atención, es importante distinguir entre una filtración denunciada y un incidente informático efectivamente confirmado.
De dónde surgió la información sobre los 38 millones de registros
El 14 de septiembre, los sitios Daily Dark Web y Dark Web Informer informaron sobre una supuesta filtración masiva de datos vinculados con la seguridad social argentina.
Según la publicación original, un usuario de un foro de la dark web aseguraba haber obtenido 38 millones de registros de bases de datos del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), administrado por ANSES. El mismo mensaje mencionaba información correspondiente a unos 9,5 millones de personas y ofrecía los datos para la venta.
Ambos sitios especializados advirtieron que la información no había sido verificada. Posteriormente, el contenido se difundió en redes sociales y fue replicado por usuarios argentinos.
El mensaje viral sostiene que los delincuentes podrían utilizar esos datos para realizar llamadas telefónicas, hacerse pasar por personal de Andreani y solicitar códigos de verificación de WhatsApp.
No obstante, que una publicación afirme que posee datos personales no demuestra por sí solo que la información sea auténtica ni que haya sido obtenida mediante un ataque a ANSES.
Cómo funciona la estafa del código de WhatsApp
Más allá de la falta de confirmación sobre el supuesto hackeo, las recomendaciones para proteger las cuentas personales siguen siendo importantes.
Una modalidad de fraude consiste en contactar a una persona por teléfono o mensajería, utilizar datos personales para generar confianza y convencerla de que entregue el código de verificación de WhatsApp.
Ese código permite registrar la cuenta en otro dispositivo. Si la víctima lo comparte con un tercero, puede facilitar que otra persona tome el control de su cuenta.
Los estafadores pueden hacerse pasar por empleados de empresas de logística, bancos u organismos públicos y utilizar nombres, direcciones u otros datos para que el contacto parezca legítimo.
La empresa Andreani advirtió en sus canales oficiales que no solicita contraseñas, códigos de verificación ni datos bancarios mediante mensajes o enlaces sospechosos.
Qué medidas tomar para proteger la cuenta
- No compartas códigos de verificación. WhatsApp nunca necesita que le envíes ese código a otra persona por teléfono o mensaje.
- Activá la verificación en dos pasos. Esta función agrega una capa de seguridad a la cuenta. Se encuentra en la configuración de WhatsApp, dentro del apartado de cuenta.
- Desconfiá de los contactos inesperados. Si alguien dice representar a una empresa o un organismo y solicita información sensible, cortá la comunicación y verificá el pedido por los canales oficiales.
- No abras enlaces sospechosos. Evitá ingresar datos personales, contraseñas o información bancaria en páginas recibidas por mensajes o correos electrónicos.
- Revisá los dispositivos vinculados. Desde la sección correspondiente de WhatsApp podés comprobar si hay sesiones abiertas que no reconocés y cerrarlas.
Qué hacer si te roban la cuenta
Si perdés el acceso a WhatsApp o sospechás que otra persona tomó el control de tu cuenta, es importante actuar rápidamente.
- Intentá registrar nuevamente tu número de teléfono en WhatsApp mediante el procedimiento oficial de verificación.
- Avisá a tus contactos por otro medio para que no respondan mensajes sospechosos ni envíen dinero a quienes se hagan pasar por vos.
- Revisá los dispositivos vinculados y cerrá las sesiones que no reconozcas.
- Si no podés recuperar el acceso, consultá los canales oficiales de asistencia de WhatsApp y seguí sus indicaciones para recuperar o desactivar la cuenta.
Si el fraude también involucra cuentas bancarias o movimientos de dinero, contactá inmediatamente a tu banco mediante sus canales oficiales.
Cómo proteger los datos personales
Ante una posible exposición de información, los especialistas recomiendan revisar las contraseñas utilizadas en los servicios digitales y cambiarlas si existen indicios de que fueron comprometidas.
Es conveniente utilizar claves robustas y diferentes para cada cuenta. Repetir una misma contraseña en varios servicios aumenta el riesgo de que un incidente en una plataforma afecte también a otras.
También se puede recurrir al verificador de contraseñas de Google, disponible en la configuración de la cuenta, para identificar claves guardadas que puedan haber quedado expuestas.
Si se confirma que determinada información personal fue vulnerada, las medidas necesarias dependerán del tipo de dato comprometido. Por ejemplo, si se trata de credenciales de acceso, corresponde cambiarlas y revisar los mecanismos de recuperación de la cuenta.
Además, es recomendable eliminar cuentas que ya no se utilizan y revisar qué servicios conservan información personal.
Las claves para reconocer un posible engaño
Los mensajes fraudulentos suelen recurrir a la urgencia, el miedo o la apariencia de legitimidad para conseguir que la víctima actúe sin verificar la información.
Por eso, ante una llamada, un correo electrónico o un mensaje de WhatsApp que solicite datos personales, conviene tener presentes algunas pautas:
- Los bancos y organismos públicos no deberían solicitar contraseñas ni códigos de verificación mediante enlaces enviados de manera inesperada.
- Las direcciones web pueden imitar a las oficiales con pequeñas variaciones. Antes de ingresar información, revisá cuidadosamente la URL.
- Los errores de redacción, las amenazas de bloqueo y los pedidos urgentes de información pueden ser señales de alerta, aunque su ausencia no garantiza que un mensaje sea legítimo.
- Si alguien se comunica en nombre de una empresa, verificá su identidad a través del sitio web o los teléfonos oficiales, sin utilizar los enlaces o números que te envió el supuesto representante.

