María Inés Locascio: la 'bailaora' que enseña a expresar las emociones a través del flamenco
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Radicada desde hace 18 años en Strobel, la profesora de flamenco y danza española comparte su pasión con alumnas de Crespo y Diamante. En una entrevista con La Hora Dorada, habló sobre su historia, el poder transformador del baile y el valor de animarse a aprender sin importar la edad.
Para María Inés Locascio, el flamenco es mucho más que una disciplina artística. Es una forma de expresar emociones, de contar historias y de conectar con los demás. Desde hace casi un año viaja semanalmente a Crespo para dictar clases en la Academia Serendipia, donde comparte con sus alumnas una pasión que la acompaña desde la infancia.
Durante una entrevista con Mariana Rupp en el programa La Hora Dorada, que se emite por el streaming de Paralelo 32, la bailaora repasó su recorrido artístico, reflexionó sobre el origen del flamenco y dejó un mensaje para quienes todavía postergan el deseo de aprender algo nuevo.
De Rosario a Entre Ríos, una vida dedicada a la danza
Aunque nació en Rosario, María Inés hace casi dos décadas que eligió Entre Ríos como lugar para vivir. Junto a su familia se instaló en Strobel, cerca de Diamante, donde desarrolla gran parte de su actividad docente.
Actualmente enseña danza española, flamenco, ritmos latinos y gimnasia, aunque desde fines de 2025 también viaja todas las semanas a Crespo para brindar clases en la Academia Serendipia.
"La paso hermoso. Las chicas son un encanto y disfrutan muchísimo las clases", contó.
Una pasión que nació en la infancia
Su vínculo con la danza comenzó cuando apenas tenía siete años. Fue su madre quien la inscribió en una academia, luego de descubrir que la pequeña María Inés pasaba horas bailando frente al televisor.
"Veía bailar a Julio Bocca y para mí era un mundo maravilloso. El día que pude llevar mi bolso de baile con las zapatillas, las castañuelas y todos los accesorios sentí que ya era bailarina", recordó.
Sus primeros pasos fueron en el ballet clásico y la danza española. El flamenco aparecería algunos años después para convertirse en el eje central de su carrera artística.
El flamenco: una danza nacida del encuentro entre culturas
Consultada sobre qué la atrapó de esta disciplina, explicó que fue la fuerza expresiva del zapateo, el movimiento de los brazos y la intensidad emocional que transmite cada interpretación.
"El flamenco tiene algo que te eriza la piel. Cuando bailo siento que vuelo", describió.
Durante la entrevista también profundizó en el origen histórico de este género artístico.
Explicó que el flamenco nació de la fusión cultural entre pueblos perseguidos, como gitanos, judíos, africanos y españoles, que encontraron en el sur de España un espacio donde compartir sus historias, sus músicas y sus tradiciones.
"Las letras hablan del dolor, del desarraigo, de la alegría, de las bodas, de las nanas... Es una mezcla enorme de culturas y emociones", explicó.
Mucho más que aprender pasos
Para la profesora, enseñar flamenco no consiste únicamente en transmitir una técnica.
Considera que bailar implica aprender a expresar emociones con todo el cuerpo.
"No alcanza con mover los pies. También hablan las manos, la mirada, el rostro. Todo comunica", señaló.
Ese proceso es el que observa cada semana en sus alumnas, muchas de ellas mujeres adultas que llegan a las clases buscando un espacio propio.
"Trabajan, tienen hijos, nietos y, aun así, se hacen un tiempo para ellas. Verlas disfrutar mientras bailan es una de las mayores satisfacciones que tengo."
La danza como herramienta para mejorar la calidad de vida
Durante la entrevista, María Inés dejó un mensaje especialmente dirigido a quienes creen que ya es tarde para comenzar una actividad artística.
"Muchas personas me dicen: 'Toda la vida quise bailar, pero ya no puedo'. Y yo les respondo que siempre hay tiempo para animarse."
Sostuvo que el baile aporta bienestar físico y emocional, además de fortalecer los vínculos sociales.
"Hoy sabemos que estar en movimiento y compartir con otros mejora la calidad de vida. Hay que dejar de lado la vergüenza y animarse."
El lugar donde siente que pertenece
Cuando se le preguntó cuándo descubrió que la danza era su lugar en el mundo, sorprendió con una respuesta diferente.
Si bien reconoció que la maternidad marcó uno de los momentos más importantes de su vida, explicó que profesionalmente encuentra ese sentimiento cada vez que comparte el escenario con sus alumnas.
"Cuando las veo sonreír mientras bailan, cuando disfrutan y se animan, siento que ese es mi lugar."
Un mensaje para quienes aún postergan sus sueños
Antes de finalizar la entrevista, la bailaora invitó especialmente a las mujeres que durante años priorizaron otras responsabilidades a recuperar tiempo para ellas mismas.
"Hay que animarse. Sea bailar, estudiar música o aprender cualquier cosa que nos guste. Nunca es tarde para empezar."
Gala de invierno en Crespo
María Inés también adelantó que participará junto a sus alumnas de la Gala de Invierno organizada por la Academia Serendipia.
La presentación se realizará el domingo 9 de agosto en el Teatro Municipal de Crespo, donde interpretarán distintos cuadros de flamenco.
Además, quienes deseen conocer más sobre su trabajo pueden seguir su actividad a través de sus redes sociales bajo el nombre "Bailar y Ser Feliz", espacio desde donde comparte clases, presentaciones y contenidos vinculados al arte del flamenco.

