Cocina
La rosca de Pascua, tradición y sabor en las mesas argentinas
:format(webp):quality(40)/https://paralelo32cdn.eleco.com.ar/media/2026/04/rosca_de_pascua.jpg)
La rosca de Pascua se consolidó como uno de los símbolos gastronómicos más representativos de la Semana Santa en la Argentina, combinando tradición, historia y sabores que atraviesan generaciones.
Con raíces en las costumbres europeas —principalmente de Italia y España— este pan dulce con forma circular nació como un símbolo del ciclo de la vida y el renacer. Con la llegada de los inmigrantes al país, la receta se adaptó a ingredientes locales y adquirió una identidad propia, donde la crema pastelera se convirtió en su sello distintivo.
A lo largo de las décadas, la preparación de la rosca de Pascua se mantuvo como una tradición familiar profundamente arraigada. En muchas casas, su elaboración se transformó en un ritual compartido entre distintas generaciones, que combina el trabajo artesanal con momentos de encuentro y transmisión cultural. De este modo, la receta no solo perduró en el tiempo, sino que también pasó a formar parte del patrimonio culinario argentino.
Ingredientes
Para la masa:
- 500 gramos de harina común
- 100 gramos de azúcar
- 100 gramos de manteca
- 3 huevos
- 25 gramos de levadura fresca
- 200 mililitros de leche
- Ralladura de un limón
- Ralladura de una naranja
- 1 cucharadita de esencia de vainilla
- 1 pizca de sal
Para la crema pastelera:
- 500 mililitros de leche
- 2 huevos
- 2 yemas
- 150 gramos de azúcar
- 40 gramos de almidón de maíz
- 1 cucharadita de esencia de vainilla
Para decorar:
- Cerezas al marrasquino
- Azúcar granulada
- Frutas abrillantadas (opcional)
Paso a paso
Preparar la esponja:
Disolver la levadura fresca en 70 mililitros de leche tibia. Agregar una cucharadita de azúcar y dos cucharadas de harina. Mezclar y dejar reposar hasta que duplique su volumen.
Mezclar la masa:
En un bowl grande, colocar la harina en forma de corona. En el centro, incorporar la esponja, los huevos, el azúcar, la sal, la esencia de vainilla y las ralladuras. Integrar los líquidos y luego sumar la harina de los bordes. Añadir la leche restante y, cuando la masa tome consistencia, incorporar la manteca blanda en trozos.
Amasar y dejar levar:
Amasar durante unos diez minutos hasta lograr una masa suave y elástica. Formar un bollo, cubrir y dejar levar en un lugar cálido hasta que duplique su tamaño.
Formar la rosca:
Desgasificar la masa, darle forma de rosca con un orificio central amplio y colocarla en una placa enmantecada. Cubrir y dejar levar nuevamente.
Preparar la crema pastelera:
Mezclar huevos, yemas, azúcar y almidón en una cacerola. Agregar la leche y cocinar a fuego moderado, revolviendo constantemente hasta que espese. Retirar, sumar la vainilla y dejar entibiar.
Decorar:
Pincelar la masa con huevo batido. Decorar con crema pastelera, cerezas y azúcar granulada. Opcionalmente, agregar frutas abrillantadas.
Cocinar:
Llevar a horno precalentado a 180°C durante 30 a 40 minutos, hasta que esté dorada.
Enfriar y finalizar:
Dejar enfriar sobre una rejilla y, si se desea, pincelar con almíbar para darle brillo.

