La fiebre mundialista se vive en el país y Crespo no escapa a esa regla
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Crespo- La venta callejera de camisetas de la Selección Argentina es un fenómeno comercial masivo que explota en calles de todo el país ante importantes eventos deportivos y, principalmente, ante cada cita mundialista.
Encima a los resultados de ‘La Scaloneta’ vienen acompañando y entonces la euforia crece y los pedidos también. Así, antes de cada partido de Argentina, el día cambia. Desde temprano, la zona céntrica muestra colores celeste y blanco en diversos productos que se empiezan a comercializar.
Nadie quiere quedarse sin vestir esos colores. Camisetas, gorras, banderas, banderines y cornetas forman parte de la amplia oferta que los vendedores ponen al alcance de los crespenses.
En Plaza Sarmiento a la mañana, antes del partido que Argentina le ganó a Jordania el sábado 27 de junio por la noche, encontramos a Tania. La vendedora, nacida en Santa Fe, nos comentó que ya desde temprano había arribado a la ciudad desde Spatzenkutter, donde reside con su esposo, quien el mismo día hacía el mismo trabajo, pero vendiendo en Nogoyá, con la particularidad de que el papá del hombre es quien se encarga de comprar las prendas que después ofrecen.
Una entrada más
En consecuencia, no se trata de un emprendimiento aislado que dura el mes y medio que tiene el mundial. Para ellos, es un medio de vida que desarrollan todo el año, yendo a canchas de Primera División para partidos que se juegan en Santa Fe, Córdoba o Buenos Aires.
Boca, River, Colón y Unión de Santa Fe, Talleresy Belgrano de Córdoba y otros equipos aparecen entonces en la gama de productos que salen a ofrecer, dependiendo del partido al que viajan.
"Es una entrada más. Mi suegro compra parte de la mercadería y él elabora lo que es banderas y gorros de cancha. Y con mi esposo vendemos. También hay amigos que se suman. Es un emprendimiento familiar. Gracias a Dios con el Mundial se está vendiendo bastante. En mi caso, ya es el cuarto mundial que vengo a Crespo, porque es un lugar tranquilo, la gente es respetuosa y se vende bastante bien", comentó mientras acomodaba camisetas y banderas.
Una de las razones del incremento en las ventas, creen muchos, es que cada vez son más las escuelas que permiten a los alumnos asistir con los colores de la Selección durante los días de partido. La tendencia comenzó incluso antes del debut, durante los encuentros amistosos previos al Mundial. "Los chicos pasan, ven las camisetas y les piden a los padres que les compren algo. Se mueve bastante", explicó la entrevistada.
"Si Argentina sigue pasando de ronda, las ventas van a aumentar. La gente se entusiasma más cuando llega a octavos, cuartos y semifinales", afirmó.
La importancia de que gane la Selección
La vendedora reconoció que los resultados deportivos son claves. “Yo vengo desde temprano, paso el día del partido en Crespo. Y si Argentina gana lógicamente me quedo para los festejos, que traccionan aún más las ventas”.
El día de partido ante Jordania, por ejemplo, esos festejos se iniciaron a la 1.00, siendo ya la madrugada del domingo. Es la muestra de que el sacrificio no está exento de la tarea que estos vendedores desarrollan.
No sólo los niños buscan productos de la Selección. Con la excusa de comprar para los más chicos, muchos terminan interesándose por las camisetas, o en realidad por una, en singular, porque todo gira alrededor del mejor de todos: Lionel Messi. A lo sumo, aparece alguna, de tanto en tanto, de Emiliano "Dibu" Martínez o Julián Álvarez. Pero prácticamente todo tiene que ver con el ‘10’, que es el preferido de grandes y chicos.
El fenómeno también alcanza a comerciantes y trabajadores. Muchos propietarios de negocios adquirieron banderas para decorar sus locales, mientras que remiseros y conductores optaron por los clásicos banderines para hacer flamear los colores argentinos durante sus recorridos.
Precios
Los precios varían. En cuanto a camisetas, dependiendo del talle y la calidad. “El promedio es de $30.000 pero hay de $50.000 también para adultos, y las de niños las ofrecemos a $20.000. Los gorros de lana ahora en invierno se venden a $10.000, los de cotillón o arlequín también salen bastante en sus variedades, el de cancha está en $4.000, los cuellitos de polar salen $6.000, lo mismo que las bufanditas. Tenemos banderas de auto en $4.000, cornetas a $7.000 o $5.000 dependiendo del tamaño, las pelotas salen $15.000, banderas dependiendo del tamaño hay de $6.000, $8.000 y hasta $15.000 las más grandes. Se cobra en efectivo y con trasferencias también. La gente mira el precio, la calidad, camisetas y banderas es lo que más se vende en la previa y en los festejos muchos optan por las cornetas”, sumó Tania.
El debate
La actividad ofrece alternativas económicas para los hinchas, pero opera bajo marcos que generan debate –no futbolero en este caso- sino relacionados con el uso del espacio público y hasta la propiedad intelectual.
La realidad marca que cada municipalidad regula la instalación de vendedores ambulantes a través de sus secretarías de control urbano. Tania aclaró que “El Municipio de Crespo se encarga de que cumplamos con todos los permisos y exigencias para poder vender en nuestro caso. Me tocó venir incluso estando embarazada o con mi hija más chica. Al estar en la plaza tengo comercios cerca para abastecerme, siempre han sido todos muy respetuosos”.
Así, a casi cuatro años de la consagración en Qatar 2022, la llama mundialista sigue intacta, con la esperanza de ver a la Selección escribir una nueva página dorada y sumar la cuarta estrella.

