Empresas en Concordia
“Impacto cero implica una planta cerrada”: Egger respondió a los reclamos vecinales
:format(webp):quality(40)/https://paralelo32cdn.eleco.com.ar/media/2026/02/impacto_cero_implica_una_planta_cerrada_egger_respondio_a_los_reclamos_vecinales.jpg)
La empresa Egger aseguró que continuará trabajando “como lo venimos haciendo históricamente” para minimizar las molestias que pueda generar la operación de su planta ubicada en el Parque Industrial de Concordia. La firma destacó que en la reunión mantenida este jueves en la Municipalidad “pudimos explicar y llevar tranquilidad con datos técnicos” respecto del episodio ocurrido en diciembre, que —según sostuvo— “no contamina ni genera problemas para la salud”.
El encuentro fue convocado por el municipio y contó con la participación del intendente Francisco Azcué, funcionarios locales, vecinos del barrio Las Tejas y representantes de la empresa, con el objetivo de abordar los reclamos surgidos tras una “presencia extraordinaria de fibra de madera” en el ambiente, producto de una falla en un dispositivo recientemente incorporado por la compañía.
Qué ocurrió en diciembre
Tras la reunión, el vocero de la empresa, Agustín Fitte —Director de Recursos Humanos y Finanzas de Egger— explicó que el hecho se dio en el marco de un proceso de inversiones ambientales voluntarias.
Según detalló, la compañía había decidido reemplazar un “ciclón”, dispositivo que describió como una suerte de aspiradora industrial que, mediante fuerza centrífuga, separa el aire limpio de las partículas orgánicas generadas durante el proceso productivo. Luego de la instalación del nuevo equipo, se produjo una obstrucción que derivó en un funcionamiento deficiente.
“El primer evento ocurrió la primera semana de diciembre y el 26 de diciembre tuvimos un reclamo más fuerte porque el nuevo equipo tampoco funcionó correctamente”, indicó. Aseguró que la situación fue corregida en los primeros días de enero y que la inversión permitió mejorar la capacidad de retención de partículas respecto de la situación previa.
No obstante, reconoció que el episodio “generó muchas molestias a la comunidad vecina”.
Estudios y mediciones
Fitte afirmó que uno de los objetivos centrales del encuentro fue “cortar con la desinformación” y presentar estudios técnicos sobre la calidad del aire.
Según explicó, para que una partícula sea respirable debe medir menos de 10 micras. “Las fibras de madera detectadas son de más de 100 micras, es decir, 10 a 12 veces mayores, por lo que no son respirables”, sostuvo.
Agregó que los análisis toxicológicos —realizados por organismos independientes contratados por la empresa— determinaron que se trata de materia orgánica de madera, no soluble, ignífuga, no tóxica y sin contenido químico.
“Invitamos a que, si cualquier vecino siente la necesidad, se puedan realizar nuevamente estos testeos. Lo más importante es la contrastación”, señaló.
Además, indicó que los eventos de diciembre generaron reclamos pero no una denuncia ambiental formal contra la compañía. Recordó que el control ambiental corresponde al ámbito provincial y que la firma debe cumplir con exigencias regulatorias locales e internacionales, dado que exporta al Mercosur, Estados Unidos y Canadá.
Convivencia y planificación urbana
Durante la reunión también se abordó la localización de la planta. Fitte recordó que el Parque Industrial cuenta con un decreto vigente desde los años 90 que establece una franja de 500 metros sin desarrollo residencial, aunque actualmente el barrio Las Tejas se encuentra a unos 100 metros de la fábrica.
“Creo que ahí hay un tema de urbanización y planificación urbana”, expresó, al tiempo que destacó que la empresa mantiene desde hace más de 35 años una relación “honesta y sincera” con la comunidad.
Subrayó que la actividad forestoindustrial requiere proximidad a la materia prima y que la radicación en Concordia permitió desarrollar programas de formación junto a escuelas técnicas y universidades, como la UTN y la Universidad de Mar del Plata.
“Impacto cero implica una planta cerrada”
Consultado sobre el reclamo de que situaciones como la de diciembre no vuelvan a repetirse, el directivo fue enfático: “El impacto cero implica una planta cerrada. Movimiento cero es industria cerrada”.
En ese sentido, sostuvo que el objetivo debe ser que los impactos estén “controlados y regulados”, y que la empresa continuará invirtiendo más allá de las exigencias legales para mejorar su desempeño ambiental.
Tras el encuentro, las partes acordaron avanzar en un acta compromiso con acciones concretas, responsables, plazos y mecanismos de seguimiento. La compañía propuso realizar nuevas reuniones abiertas y recorridas por la planta para vecinos interesados, como ya se hizo en años anteriores.
Fitte aseguró que la firma mantiene su apuesta por el desarrollo regional y descartó la posibilidad de un cierre. “Elegimos Concordia para crecer y queremos que la comunidad crezca con nosotros. Pero necesitamos reglas claras y responsabilidades compartidas”, concluyó.

