IA y empleo: los jóvenes enfrentan un mercado laboral en transformación
:format(webp):quality(60)/https://paralelo32cdn.eleco.com.ar/media/2023/01/acceso-a-las-tecnologias-emergentes.jpg)
La inteligencia artificial y el cambio demográfico redefinen el empleo en Argentina. Los jóvenes son los más expuestos a un mercado laboral cambiante.
Durante más de una década, el mercado laboral argentino mostró una dificultad persistente para generar empleo privado formal. Mientras la población económicamente activa continuó creciendo, el trabajo registrado permaneció prácticamente estancado y aumentaron las formas de contratación más precarias, como el monotributo y el trabajo autónomo.
Sin embargo, el desafío ya no pasa únicamente por recuperar el crecimiento económico, indica el informe presentado por Bruno Muñoz (Coordinador Sr. de Protección Social) pertenenciente al CIPPEC (Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento). Dos fenómenos de alcance global comienzan a modificar el escenario laboral de manera estructural: el avance de la inteligencia artificial (IA) y el cambio demográfico, marcado por el envejecimiento de la población y la disminución de la natalidad.
Un mercado laboral que cambia de reglas
En los últimos diez años, el empleo privado registrado prácticamente no tuvo crecimiento, mientras que el número de trabajadores monotributistas y autónomos aumentó cerca de un 27 %. A esto se suma una informalidad que ronda el 35 % desde hace años.
El resultado es un mercado laboral más fragmentado y con mayores dificultades para ofrecer empleo estable, especialmente entre los jóvenes que buscan insertarse por primera vez.
Los especialistas advierten que, aun si la economía recuperara dinamismo, las transformaciones impulsadas por la tecnología seguirán modificando la demanda de trabajadores y las habilidades requeridas por las empresas.
La inteligencia artificial cambia las tareas, no solo los empleos
El impacto de la inteligencia artificial suele asociarse a la desaparición de puestos de trabajo, aunque los estudios más recientes muestran una realidad más compleja.
En lugar de reemplazar ocupaciones completas, la IA automatiza tareas específicas dentro de cada profesión. Esto significa que algunos trabajos cambiarán profundamente sin dejar de existir, mientras que otros requerirán nuevas competencias para mantenerse vigentes.
Un informe elaborado por la empresa Anthropic analizó precisamente esa transformación y concluyó que muchas de las funciones que la tecnología ya podría realizar todavía no fueron adoptadas masivamente por las organizaciones. Esa diferencia abre una ventana de tiempo para preparar a trabajadores y estudiantes antes de que los cambios se consoliden.
Los jóvenes aparecen como los más vulnerables
El estudio identifica una tendencia que preocupa: las ocupaciones con mayor nivel de exposición a la inteligencia artificial son también las que presentan menores perspectivas de crecimiento para la próxima década.
Además, el primer impacto no se observa necesariamente en despidos, sino en una menor contratación de jóvenes de entre 22 y 25 años para esos perfiles laborales.
Las tareas administrativas, de oficina y algunos trabajos vinculados al análisis de información figuran entre los más expuestos, mientras que las actividades manuales, de cuidado de personas o aquellas que requieren presencia física muestran una menor vulnerabilidad frente a la automatización.
La universidad también enfrenta un nuevo desafío
El fenómeno plantea interrogantes sobre la formación profesional. Entre 2014 y 2024, las carreras vinculadas a Informática crecieron más de un 50 %, aunque todavía representan una porción reducida del sistema universitario.
En cambio, Economía y Administración continúan siendo las disciplinas con mayor cantidad de estudiantes, pese a que muchos de esos perfiles aparecen entre los más expuestos al avance de la inteligencia artificial.
Para los especialistas, esta situación obliga a repensar la orientación vocacional y la formación académica, incorporando competencias digitales, pensamiento crítico, creatividad y habilidades que puedan adaptarse a distintos escenarios laborales.
Prepararse antes de que llegue el cambio
El desafío consiste en anticiparse. La capacitación permanente, la actualización de conocimientos y el desarrollo de habilidades transferibles aparecen como herramientas centrales para enfrentar un mercado laboral que evoluciona con rapidez.
Al mismo tiempo, los expertos sostienen que no debe perderse de vista la agenda inmediata: el desempleo juvenil continúa siendo uno de los principales problemas del país y muchos jóvenes todavía encuentran dificultades para completar sus estudios o acceder a empleos de calidad.
Pensar el futuro del trabajo, concluyen, implica actuar en dos frentes al mismo tiempo: resolver las desigualdades actuales y preparar a las nuevas generaciones para un mercado laboral donde la inteligencia artificial será una herramienta cotidiana y no una excepción.

