Salud
Evelina Senger: “Nuestros salvoconductos son las redes de amor”
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En una conversación profunda y atravesada por la sensibilidad, la psicóloga Evelina Senger dialogó con Mariana Rupp en el programa La Hora Dorada, el ciclo de streaming que se emite a través de la web de Paralelo 32
Durante la entrevista, Senger recorrió distintos aspectos de su trayectoria profesional y humana, poniendo el foco en los vínculos, la escucha y la necesidad de recuperar espacios genuinos de encuentro en tiempos atravesados por la hiperconectividad y el aislamiento emocional.
Licenciada en Psicología y profesora de Psicología, formada en Córdoba y especializada en orientación gestáltica, Senger explicó que eligió ese enfoque por su cercanía con lo artístico y lo corporal. “Creo que desde ese lugar de poner el cuerpo, de ponerlo sensible, de poder vincularnos con lo artístico también, es que me encontré más afín a la psicología gestáltica”, expresó.
A lo largo de la charla, definió a la Gestalt como una perspectiva centrada en el presente y en la experiencia del aquí y ahora. “El pasado ya no es pasado cuando hay algo de allá que todavía acá me moviliza tanto”, señaló, remarcando que el trabajo terapéutico se orienta a observar cómo aquello que duele o interpela se manifiesta en el presente de las personas.
Actualmente, Senger trabaja principalmente con adultos, tanto en el ámbito clínico privado como en instituciones educativas. En ese marco, destacó que una de las problemáticas más frecuentes que aparecen en consulta tiene que ver con los vínculos y las dificultades para encontrarse auténticamente con otros.
“La tecnología tiene algo maravilloso porque amplía posibilidades, pero también nos desconecta. Parece que estamos hiperconectados y, sin embargo, nos sentimos aislados”, reflexionó.
En uno de los momentos más resonantes de la entrevista, la psicóloga advirtió sobre el riesgo de reemplazar el encuentro humano por respuestas inmediatas mediadas por la inteligencia artificial o las pantallas. “En el encuentro con un otro que está ahí, que me interpela, que me frustra y me devuelve algo que me desacomoda, hay algo profundamente humano que una máquina no puede hacer”, sostuvo.
Frente a ese escenario, reivindicó la importancia de generar “salvoconductos”: espacios cotidianos de conexión auténtica con uno mismo y con los demás. “Esos lugares donde nos podemos seguir encontrando desde lo sensible, desde lo vulnerable, son los que nos siguen salvando”, afirmó.
La entrevista también permitió conocer otras facetas de su recorrido. Además del trabajo clínico, Senger viene desarrollando propuestas grupales vinculadas a la escritura terapéutica, la ciclicidad femenina y los procesos de autoconocimiento. Fruto de ese camino nació Floradas, un cuaderno terapéutico que reúne ejercicios, poesía, reflexiones y herramientas para acompañar la experiencia femenina desde una mirada integral.
“Lo individual tiene un límite. Hay cosas que se juegan de otra manera cuando aparece la grupalidad”, explicó sobre la importancia de los espacios colectivos en los procesos de transformación personal.
Hacia el final del encuentro, Mariana Rupp le realizó la “pregunta dorada”: qué significa para ella estar verdaderamente presente. La respuesta llegó desde la emoción y la sencillez: “Es esto. Respirar, sentir que estoy acá, agradecer que alguien quiera escucharme y darle lugar a todo lo que eso me genera”.
Como cierre, Senger dejó un mensaje que sintetizó el espíritu de toda la conversación: “Que haya más redes de amor, que haya espacios seguros, lugares para escucharnos, para seguir conversando, para encontrarnos”.

