Thais Hernández y Jerónimo Silva
“En Venezuela no vivíamos, sobrevivíamos”
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En el marco de la caída de Nicolás Maduro en Venezuela, dialogamos con la venezolana Thais Hernández, de visita en Victoria, cuyo testimonio refleja la situación de millones de sus conciudadanos.
Victoria- Tres años atrás fue el momento indicado en la vida de Thais Hernández, oriunda de Puerto Ordáz, estado Bolívar, al sur venezolano, lindante de Brasil; para que llevara a cabo su deseo de irse de su país y buscar en otros lares, la vida que soñaba.
“No soportaba el régimen chavista, no vivíamos, sobrevivíamos” dijo enfática.
Su viaje fue directo a la Cuna de la Bandera, donde fue acogida por su hermana, ya radicada por entones en la vecina gran urbe. Si bien en su relato expuso cierto miedo al choque cultural que la esperaba en nuestro suelo, destacó la calidez de la recepción y sobre todo la posibilidad de encontrar estabilidad laboral.
“Lo primero que pensé cuando salí del país fue de todo lo que nos estamos perdiendo en Venezuela por tener ese gobierno, lo mucho que hemos estado en decadencia, ya desde la aerolínea sentí un cambio gigante”.
“Lo segundo que pensé fue que los argentinos son lo máximo, la verdad que estoy muy agradecida y muy contenta porque ha sido un país donde nos han apoyado mucho y se siente el cariño desde el día uno”, expresó, si bien dijo que el choque cultural le costó y que hasta cambio modismos en su léxico para sentirse parte.
Tal vez por el coraje de haber tomado una difícil decisión, el destino le tenía preparada una sorpresa en tierra rosarina, ya que allí conoció a los pocos meses de arribar al victoriense Jerónimo Silva (hijo del empresario funerario Juan Pedro Silva), con quien mantiene una relación desde entonces, por lo que suele visitar Victoria con asiduidad.
Vivir bajo el régimen Chavista
Thais no escatimó en palabras al relatar su dura experiencia de supervivencia bajo el régimen chavista, destacando la profunda decadencia económica, la escasez y la represión política que la obligaron a emigrar hace tres años.
“No fue vivir, fue sobrevivir, todos los días era una locura, ya que teníamos que ver cómo nos las ingeniábamos para poder resolver la plata y comprar la comida del día” enfatizó, agregando que los productos eran limitados.
“Llegabas a la caja del supermercado y tenías que poner la huella, así ellos verificaban si te podías llevar la cantidad de productos que te estabas queriendo llevar”, indicó, sustentando su relato con un ejemplo, “daban dos paquetes de arroz para una familia para un mes”.
Párrafo aparte dedicó a la educación, área atravesada por la falta de herramientas, como por ejemplo el transporte para llegar a las universidades. “Los profesores a veces ni llegaban porque no tenían transporte o estaban enfermos, otros hacían huelga porque su sueldo no era el adecuado. Había muchos profesores que la verdad que la remaron, la remaron y siempre estuvieron, gracias a ellos muchísimas personas pudieron culminar sus estudios”.
“Cuando cayó Maduro, grité, brinqué y lloré”
Thais compartió locuazmente su emotiva reacción de alegría e incredulidad ante la noticia de la captura de Nicolás Maduro, aunque mantuvo cierta cautela sobre el proceso de transición en su país.
“Yo estaba dormida y me despertó mi novio y me dijo cayó Maduro”, ante lo que ella respondió con cierta incredulidad, ya que era un tema de la pareja, para luego sí dar rienda suelta a su algarabía.
Asimismo comentó que en su celular tenía más de ochocientas notificaciones de gente amiga y familiares venezolanos dispersos por el mundo, compartiendo la noticia. “La verdad es que nosotros fuera de Venezuela todos estamos celebrando, por ese sentimiento nacional, pero la verdad es que todavía estamos nerviosos porque queremos saber qué es lo que va a pasar”.
“Escucharla a ella me abrió la cabeza”
Jerónimo, quien está cerca de obtener su título en Kinesiología, sabe acompañar sabiamente a Thais, no sólo desde la pareja, sino desde su interés y posición tomada en la temática política que relaciona a nuestro país con Venezuela.
“Yo siempre fui formando mis ideas políticas, lo que yo pensaba y obviamente iba diciendo esto no va con mis ideas”, indicó, aclarando que si bien siempre le pareció un tema interesante a seguir, rechaza de plano todo lo que de allí se conocía; aún más, escuchando los permanente relatos de Thais al hablar de su país.
Jerónimo no escatimó en palabras al momento de exponer su postura, la que supo ahondar este tiempo, luego de escuchar el testimonio de su novia.
“Siempre me resultó interesante seguir lo que acaecía en Venezuela, sobre todo porque pasaban cosas nefastas y también veía como poco a poco mi país en su momento estaba también decayendo y corríamos el riesgo de asemejarnos a ellos”.
Luego sentó posición al decir que apoya absolutamente la postura del presidente Javier Milei y su impronta liberal. “Escucharla a ella me abrió mucho la cabeza, me ha narrado muchas situaciones que yo tuve la suerte de no vivirlas, pero me hizo empatizar mucho con los venezolanos, que también he sabido reconocer en ellos la cultura del trabajo, son grandes laburantes”.
Finalmente, Thais manifestó su decisión de permanecer en Argentina, reconociendo que la reconstrucción social y política de Venezuela será un camino largo y complejo. “Siento y espero que van a llegar cosas buenas” sentenció, dejando en claro que se quedará a vivir en Argentina, sobre todo porque considera que, más allá de lo acaecido, el cambio será lento. “La transformación debe ser cincuenta por ciento político y el resto social”
