El urutaú sorprendió a vecinos de Crespo y fue visto en otras localidades entrerrianas
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El ave, conocida como “pájaro fantasma” por su extraordinario camuflaje y sus hábitos nocturnos, apareció este viernes 23 de octubre posada sobre un cartel de una panadería de calle Mitre. También se registraron avistamientos recientes en Paraná y Hasenkamp.
La presencia de un urutaú (Nyctibius griseus) llamó la atención este viernes 23 de octubre en Crespo. El ejemplar fue visto posado sobre un cartel de una panadería ubicada en calle Mitre, donde su particular aspecto despertó la curiosidad de quienes pasaban por el lugar.
El avistamiento se suma a otros registrados durante estos días en Paraná y Hasenkamp, donde también se observaron ejemplares de esta especie, conocida popularmente como “pájaro fantasma”.
El urutaú habita en regiones de Centroamérica y Sudamérica y se destaca por su capacidad para pasar inadvertido en su entorno. Su aspecto y sus hábitos nocturnos lo convierten en una de las aves más llamativas de la región.
Un especialista en el camuflaje
Una de las características más sorprendentes del urutaú es su capacidad para confundirse con las ramas y los troncos de los árboles. Durante el día permanece inmóvil, con el cuello estirado y el cuerpo alineado con la madera, una postura que le permite parecer una extensión de la rama o un tronco seco.
Esta estrategia le ayuda a pasar desapercibido ante posibles depredadores. Su plumaje, con tonos que se mezclan con los colores de la corteza, refuerza ese efecto de camuflaje.
El urutaú tiene hábitos principalmente nocturnos, por lo que resulta menos frecuente observarlo durante el día. Cuando permanece quieto sobre una rama, su apariencia puede hacer que pase inadvertido incluso para quienes se encuentran cerca.
Un canto que inspiró leyendas
Además de su aspecto, el urutaú es conocido por su canto particular, de tono melancólico y semejante a un lamento humano. Ese sonido alimentó numerosas leyendas y relatos populares en distintas regiones de Sudamérica.
Según el lugar, recibe diferentes nombres, entre ellos:
- Pájaro fantasma o pájaro estaca, por su apariencia y su postura inmóvil.
- Kakuy o cacuy, denominación muy difundida en el norte argentino.
- Bienparado o nictibio, otros nombres utilizados para identificarlo.
- Guajojó, como se lo conoce en Bolivia.
La aparición de ejemplares en Crespo, Paraná y Hasenkamp volvió a poner la atención sobre esta particular ave, cuya capacidad de camuflaje, sus hábitos nocturnos y su canto la distinguen dentro de la fauna sudamericana.

