El campo mantiene la confianza, pero ajusta sus decisiones: qué revela el nuevo Ag Barometer sobre el agro
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El índice de confianza de los productores agropecuarios cayó 2,7% en julio-agosto y se ubicó en 147 puntos. Aun así, permanece en niveles históricamente altos. El 64% considera que es un buen momento para invertir, aunque solo el 39% del total prevé hacerlo en el corto plazo. Tierra, maquinaria y hacienda aparecen entre las principales opciones.
La confianza de los productores agropecuarios registró una leve baja durante julio y agosto, aunque continúa en niveles elevados. El Ag Barometer Austral, elaborado por el Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral, se ubicó en 147 puntos, 2,7% por debajo de los 151 puntos registrados en la medición anterior.
A pesar de la caída, el indicador sigue cerca de su máximo histórico de 158 puntos, alcanzado en noviembre de 2025, y acumula una mejora interanual del 15,7%, al pasar de 127 a 147 puntos.
El resultado muestra un escenario marcado por una combinación de confianza hacia el futuro y mayor prudencia a la hora de tomar decisiones en el presente.
“La moderada caída del índice refleja una mayor cautela sobre la situación presente, pero no implica un cambio en las expectativas de fondo”, explicó Carlos Steiger, director del Ag Barometer Austral e investigador del Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral.
Menor confianza en la situación actual
El Índice de Condiciones Presentes retrocedió un 4%, desde 125 hasta 120 puntos.
El principal factor detrás de esa caída fue el deterioro de la percepción sobre la situación financiera actual, que bajó un 10%, de 123 a 111 puntos.
Sin embargo, no todos los indicadores evolucionaron en la misma dirección. Las Expectativas de Inversión en Activos Fijos crecieron 1,5%, de 126 a 128 puntos, alcanzando así su máximo histórico.
El dato resulta significativo: aunque los productores perciben mayores dificultades en el presente, mantienen disposición a invertir cuando encuentran oportunidades concretas.
El 64% considera que es un buen momento para invertir
El relevamiento muestra que el 64% de los productores considera que actualmente es un buen momento para realizar inversiones importantes.
Pero existe una diferencia entre considerar que las condiciones son favorables y efectivamente disponer de los recursos necesarios para concretarlas.
De ese grupo, solamente el 61% prevé realizar rápidamente esas inversiones. En consecuencia, aproximadamente el 39% del total de los productores planea efectivizar inversiones en el corto plazo.
Para Steiger, esta diferencia refleja que la decisión de invertir continúa siendo selectiva.
“Hay una diferencia entre reconocer que es un buen momento para invertir y disponer de los recursos, el financiamiento y el horizonte necesarios para hacerlo”, sostuvo.
¿En qué quieren invertir los productores?
Entre las principales alternativas aparecen:
- Tierra: 35%.
- Tractores: 23%.
- Hacienda de cría: 19%.
- Sembradoras: 16%.
Cada una de estas opciones responde a necesidades y plazos diferentes.
La compra de tierra requiere generalmente capital propio o financiamiento de largo plazo, mientras que la maquinaria puede financiarse mediante créditos de cinco o seis años. En el caso de la hacienda de cría, el productor debe contemplar además el período necesario para que el activo genere ingresos.
Por eso, el informe advierte que no alcanza con que una inversión sea rentable: el plazo del financiamiento debe ser compatible con el tiempo que necesita ese activo para generar los fondos destinados a su repago.
Expectativas positivas, pero con márgenes más ajustados
El Índice de Expectativas Futuras también registró una leve disminución: cayó 1,8%, de 168 a 165 puntos.
A pesar de la baja, continúa en niveles elevados y presenta un crecimiento interanual del 7,8%.
La principal explicación está en el deterioro de las expectativas sobre la situación financiera futura, que descendieron 9,4%, de 159 a 150 puntos.
De cara a la campaña 2026/27, el panorama aparece condicionado por márgenes más ajustados, particularmente cuando las proyecciones se realizan sobre rendimientos promedio y no sobre los resultados excepcionales obtenidos durante la campaña 2025/26.
“La confianza hacia adelante sigue siendo alta, pero el productor está mirando la próxima campaña con mayor prudencia”, señaló Steiger.
Soja: la mayoría mantiene sus planes de siembra
De cara a la campaña 2026/27, el 68% de los productores no prevé modificar sus planes de siembra respecto del ciclo anterior.
Entre quienes sí realizarán cambios:
- 13,3% prevé aumentar el área de maíz.
- 9% sembrará más soja.
- 3,6% incrementará el área de girasol.
- 9% reducirá la superficie destinada a trigo.
En cuanto a la distribución estimada de la superficie sembrada, la soja representaría el 40%, seguida por el maíz con 28%, el trigo con 16%, el girasol con 5% y otros cultivos con el 10% restante.
¿Por qué los productores están reteniendo la soja?
Otro de los datos destacados del relevamiento está relacionado con la comercialización de la oleaginosa.
El 68% de los productores mantiene soja sin vender para afrontar alquileres y otros gastos de campaña.
Mientras tanto:
- 27% espera una mejora de los precios internacionales.
- 13% no encuentra alternativas de inversión atractivas.
- 12% espera una eventual baja de retenciones antes de octubre.
- 11% aguarda una mejora del tipo de cambio.
La explicación predominante, según el estudio, está relacionada con la necesidad de preservar liquidez.
“La retención de soja parece responder predominantemente a una estrategia de administración de liquidez y preservación del capital de trabajo”, explicó Steiger.
En un escenario de márgenes más ajustados, conservar parte de la producción permite a los productores contar con recursos propios para afrontar la próxima campaña y reducir su exposición al riesgo financiero.
La inteligencia artificial gana terreno en el campo
La tecnología aparece como uno de los puntos donde el sector muestra una mirada claramente positiva.
Según el Ag Barometer Austral, el 73% de los productores considera que la inteligencia artificial y las herramientas de digitalización generarán beneficios para sus explotaciones.
Entre quienes identifican ventajas:
- 46% considera que permitirán aumentar la producción.
- 35% destaca la posibilidad de reducir riesgos e incertidumbre.
- 18% señala una eventual reducción de la necesidad de mano de obra.
Solamente el 27% no encuentra beneficios significativos en estas tecnologías.
Para Steiger, los productores están adoptando una posición abierta frente a la innovación cuando existe una relación clara con la productividad y la eficiencia.
“La digitalización y la inteligencia artificial aparecen cada vez más como herramientas concretas para mejorar la gestión”, afirmó.
Un productor confiado, pero más selectivo
Los resultados de la medición julio-agosto del Ag Barometer Austral describen un escenario con tres características principales: cautela en el presente, confianza en el futuro y selectividad para invertir.
La baja del índice general está relacionada principalmente con una percepción menos favorable de la situación actual. Sin embargo, las expectativas futuras permanecen en niveles elevados y las expectativas de inversión alcanzaron un nuevo máximo histórico.
El dato que mejor sintetiza este comportamiento es que el 64% considera que es un buen momento para invertir, pero solo alrededor del 39% del total prevé concretar inversiones en el corto plazo.
Mientras tierra, maquinaria y hacienda concentran buena parte de las preferencias, la estabilidad de los planes de siembra, la retención de soja y el interés creciente por la inteligencia artificial muestran a un productor que busca preservar capital, reducir riesgos y aprovechar oportunidades sin comprometer recursos de manera apresurada.
“La confianza está, pero la inversión se decide con selectividad”, concluyó Steiger.

