Arte
Con mosaicos y materiales reciclados, un grupo de voluntarios embellece espacios públicos y restaura ermitas de la región
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El grupo integrado por vecinos de distintas localidades entrerrianas trabaja en la restauración de imágenes religiosas y espacios comunitarios utilizando la técnica del mosaico. La iniciativa combina arte, reciclaje y compromiso social.
En tarde del sábado 20 de junio, mientras muchos aprovechan para descansar, un grupo de vecinos de distintas localidades entrerrianas trabajó con paciencia y dedicación en la restauración de la ermita ubicada a la vera de la Ruta 12, en el acceso Raúl Ricardo Alfonsín de Crespo. Azulejo por azulejo, flor por flor, van transformando un espacio que pronto lucirá renovado y lleno de color.
La iniciativa es impulsada por Musivarte, un grupo solidario dedicado al mosaiquismo y a la recuperación de espacios públicos mediante el uso de materiales reciclados.
Durante una recorrida realizada por el programa Crespo en Vivo, que conduce Valeria Torresín por Boing 93.7 y el streaming de Paralelo32, la profesora Sandra Krenz explicó que el proyecto nació con el objetivo de embellecer lugares de valor comunitario y religioso, especialmente las pequeñas ermitas que se encuentran a la vera de las rutas entrerrianas.
“Las paredes son como un lienzo en blanco. Nosotros pasamos, las miramos y pensamos qué se puede hacer para dejar una huella”, expresó.
Un proyecto que crece
Aunque la página del grupo fue creada en 2024, la actividad comenzó durante 2023 y desde entonces no ha dejado de expandirse.
Integrantes de Paraná, San Benito, Crespo y otras localidades participan de las jornadas de trabajo, que reúnen a personas de todas las edades.
“Tenemos chicos desde los siete años y no hay límite de edad. Cada uno colabora cuando puede y como puede”, comentó Krenz.
El grupo ya dejó su marca en distintas ciudades de la provincia, incluyendo Crespo, Viale, Paraná, Sauce Pinto y otras localidades, y proyecta continuar interviniendo espacios públicos en diferentes puntos de Entre Ríos.
Arte, reciclaje y compromiso
Una de las particularidades de Musibarte es el aprovechamiento de materiales que, de otro modo, terminarían descartados.
Azulejos rotos, restos de cerámicos, espejos y materiales provenientes de demoliciones son recuperados y transformados en mosaicos que luego forman parte de las obras.
“Lo que para muchos es un descarte, para nosotros es materia prima. Le damos una nueva vida y logramos algo que queda para siempre”, explicó la docente.
La técnica del mosaico tiene además una ventaja importante: su durabilidad.
“Esto no se va a borrar. Van a pasar nuestros hijos, nuestros nietos y seguirá estando”, destacó.
Actualmente, el grupo recibe colaboración de empresas y particulares que donan materiales para continuar con los proyectos.
Trabajo artesanal y paciencia
Durante la jornada, las voluntarias mostraron el minucioso proceso de elaboración de las piezas decorativas.
Algunas preparaban flores con pequeñas venecitas de colores; otras completaban detalles y espacios vacíos del diseño general; mientras un tercer grupo avanzaba con las tareas de colocación sobre la estructura restaurada.
Cada pieza es cortada manualmente y luego ensamblada como si se tratara de un rompecabezas.
Detrás de cada mural hay horas de trabajo silencioso, planificación y dedicación.
Convocan a colaborar
El crecimiento de las intervenciones llevó al grupo a habilitar recientemente una alcancía solidaria destinada a reunir fondos para afrontar gastos de pegamentos, herramientas, elementos de seguridad y materiales complementarios.
También continúan recibiendo donaciones de cerámicos, azulejos, espejos y otros materiales reutilizables.
“No importa si están rotos. Todo nos sirve”, señalaron.
Mientras la restauración de la ermita continúa y aún demandará nuevas jornadas de trabajo, quienes integran Musibarte coinciden en que el objetivo va más allá de la obra terminada: se trata de construir comunidad, recuperar espacios y dejar una huella artística que perdure en el tiempo.
Y lo hacen de la manera más simple: reuniéndose cada vez que pueden, incluso en los feriados, para transformar pequeños fragmentos de cerámica en verdaderas obras colectivas.
