Cáncer de mama: qué controles necesita cada mujer según su edad y sus antecedentes
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En el marco de Octubre Rosa, especialistas destacan la importancia de adaptar los estudios de prevención al riesgo individual de cada paciente. La mamografía es una herramienta clave para la detección temprana, aunque en determinadas situaciones puede complementarse con ecografías, resonancias magnéticas y estudios genéticos.
Cada octubre, la campaña de concientización sobre el cáncer de mama vuelve a poner en agenda la importancia de los controles médicos. Sin embargo, la prevención no se limita a realizarse estudios una vez al año: también implica conocer los antecedentes personales y familiares, evaluar los factores de riesgo y establecer un seguimiento adecuado para cada mujer.
En Argentina, el cáncer de mama es el tumor más frecuente entre las mujeres. Para 2024 se estimaron 20.750 casos nuevos, cerca del 30% del total de diagnósticos de cáncer en esta población. Aunque la mortalidad descendió durante la última década, la enfermedad continúa siendo un problema de salud pública.
La detección temprana y el tratamiento oportuno pueden mejorar las posibilidades de recuperación. Por eso, los especialistas remarcan que los controles deben adaptarse a las características de cada paciente.
“El riesgo aumenta con la edad, especialmente después de la menopausia, pero también se diagnostican casos en mujeres jóvenes. Por eso, no existe un único calendario de estudios que sirva para todas”, explicó la doctora Lucía Beccar Varela (M.N. 101.134), jefa de los Servicios de Intervencionismo Mamario, Mamografía y Ecografía de Diagnóstico Maipú.
Mamografía, ecografía y resonancia: qué aporta cada estudio
La mamografía es una de las principales herramientas para detectar lesiones mamarias antes de que produzcan síntomas. Según las características de cada paciente y los resultados obtenidos, el médico puede indicar estudios complementarios.
Uno de ellos es la ecografía mamaria, que puede resultar útil cuando existe una mayor densidad del tejido mamario. En estos casos, la proporción de tejido glandular y fibroso puede dificultar la visualización de algunas lesiones en la mamografía.
También existen avances tecnológicos que amplían las posibilidades de evaluación. La tomosíntesis, conocida como mamografía 3D, obtiene imágenes de la mama en diferentes planos y puede facilitar la identificación de determinadas lesiones.
En pacientes con factores de riesgo elevados, el especialista puede considerar otras alternativas, como la resonancia magnética mamaria o la mamografía con contraste de doble energía, de acuerdo con la evaluación clínica.
Los estudios genéticos, por su parte, permiten identificar determinadas variantes asociadas con una mayor predisposición hereditaria al cáncer de mama. No reemplazan los estudios por imágenes ni confirman por sí solos la presencia de la enfermedad, pero pueden aportar información para definir una estrategia de seguimiento personalizada.
La importancia de conocer los antecedentes familiares
La edad es un factor relevante, pero no es el único que debe tenerse en cuenta al definir los controles. Los antecedentes personales y familiares también pueden modificar la evaluación del riesgo.
Por eso, es importante informar al profesional de salud si existen antecedentes de cáncer de mama u otros tumores relacionados en la familia. Esa información puede ayudar a determinar si se necesitan estudios adicionales o un seguimiento diferente del habitual.
La indicación de una mamografía, una ecografía, una resonancia u otro procedimiento debe surgir de la evaluación médica. No todas las mujeres necesitan los mismos estudios ni con la misma frecuencia.
Facilitar el acceso también es parte de la prevención
La posibilidad de conseguir turnos y completar los estudios indicados es otro aspecto importante del cuidado de la salud. Coordinar una mamografía y una ecografía en una misma visita, cuando ambas están indicadas, puede facilitar el seguimiento y evitar demoras.
Beccar Varela también destacó la importancia de que las pacientes se sientan cómodas durante los procedimientos. Según explicó, existen recursos para mejorar la experiencia durante los estudios y, en determinadas circunstancias, puede evaluarse la realización de un protocolo abreviado de resonancia.
Cuando una imagen muestra una lesión sospechosa, el proceso diagnóstico puede requerir estudios adicionales. Si corresponde, se realiza una biopsia para analizar el tejido y establecer el diagnóstico definitivo.
Octubre Rosa: un recordatorio para cuidar la salud durante todo el año
La campaña de Octubre Rosa busca generar conciencia sobre el cáncer de mama y recordar la importancia de la detección temprana. Sin embargo, el cuidado no debe limitarse a un mes del calendario.
Conocer los antecedentes, consultar con profesionales de salud y cumplir con los estudios indicados permite establecer un seguimiento acorde con las necesidades de cada paciente.
El mensaje central es que no existe un único esquema de controles válido para todas las mujeres. La edad, los antecedentes y la evaluación médica son factores fundamentales para determinar qué estudios corresponden y cuándo realizarlos.
Octubre puede ser una oportunidad para solicitar una consulta y revisar los controles pendientes, con el objetivo de sostener durante todo el año una estrategia de prevención adecuada.

