Producción
Buen momento para la carne bovina pero con futuro incierto
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Para el especialista Alberto Berardi, entrevistado por Paralelo32 • Faltan políticas a largo plazo • La venta en media res en carnicerías no existe en los países que nos compran.
El comercio de carne ha tenido sustanciales modificaciones el año pasado, con precios que duplicaron la inflación. El panorama se presenta muy favorable en opinión del especialista Alberto Berardi, quien reseñó para Paralelo32 aspectos importantes de la actualidad del sector.
Para el directivo, que ejerce actualmente la gerencia de la Cámara Cárnica de Entre Ríos (CICER), la producción ganadera y del consumo de carne en Argentina, está marcada por la incertidumbre económica y los cambios en el mercado.
Señaló que hoy el ganado en pie alcanza valores históricos en dólares, la invernada ronda los 4 dólares por kilo y el novillo de exportación supera los 3 dólares, cuando históricamente no pasaba los 2.
Sin embargo, advirtió que estos precios no garantizan estabilidad, debido a la inflación, el dólar “planchado” y la falta de previsibilidad a largo plazo. “La ecuación es simple, el ternero que nació este año, lo voy a vender dentro de tres. ¿Alguien me puede decir que pasará en la Argentina dentro de 3 años?”
Berardi explicó que criar ganado es una inversión a tres años, y en un país sin reglas claras resulta difícil planificar. A esto se suma la falta de retención de vientres y la alta faena de vaquillonas, lo que afecta la producción futura de terneros.
Nuestro país sigue teniendo 50 millones de cabezas de bovinos, que es, en más o en menos, la misma cantidad que teníamos en 1960, pero nuestro país tenía 20 millones de habitantes y actualmente 45 millones.
También destacó que el consumo cambió, antes se consumían entre 70 y 80 kilos promedio por persona al año, hoy ronda los 50, aunque el volumen total se mantiene porque hay más población.
“Falta políticas orientadas a desarrollar la actividad”. Agregó que esto no se puede hacer desde un sector, tiene que ser en el marco de consenso en el que deben intervenir todos los actores de la cadena cárnica.
Mercado interno
Sobre el mercado interno, afirmó que hoy se trabaja con márgenes mínimos o directamente a pérdida. En la exportación ocurre algo similar, ya que muchos contratos se firmaron con valores que hoy no son rentables. Además, la sequía de los últimos años redujo los nacimientos y generó menor oferta de animales. “Se perdieron en el país 1,5 millones de terneros, ante la falta de pasto los productores se desprendían de la hacienda”.
En cuanto a precios, explicó que muchos cortes populares como el asado terminan siendo más caros de lo que parecen, si se tiene en cuenta el hueso y la grasa. Hizo referencia a la necesidad de reestructurar la estrategia de comercialización y añadir valor a los cortes magros.
Para el especialista, en el mercado de la carne y frigoríficos, otro punto clave fue la falta de modernización del sector. Señaló que en Argentina todavía se trabaja con medias reses, mientras en otros países predomina la carne envasada, fraccionada y lista para consumir. Propuso avanzar hacia más valor agregado, cortes preparados y envasado al vacío. “Hace años que la República del Uruguay tiene implementado un sistema interesante, promociona la venta al exterior de los cortes caros, quedando la carne con hueso y cuartos delanteros para el consumo interno”. Actualmente los turistas que fueron a la costa uruguaya conseguían el kilo de asado a 10/12 mil pesos pero los cortes especiales (pulpas) triplican ese valor.
Finalmente, sostuvo que es necesario un acuerdo político a largo plazo para una política ganadera estable, que permita planificar a 20 años. También remarcó que el carnicero debe transformarse en un especialista que ofrezca productos listos para cocinar, adaptados a los nuevos hábitos de consumo. “Esto depende de un cambio cultural en los hábitos de consumos que tenemos que adquirir”.
“Hay que cambiar la forma de trabajar, darle valor a la carne y adaptarse a los tiempos que corren”, concluyó.

