Apuestas clandestinas e IA en la mira del IAFAS
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Población de riesgo y nuevos canales de captación en plataformas de apuestas ilegales • Aplicarán los softwares: NovaMás y LUCA en teléfonos de menores y colegios • El juego presencial migra al formato electrónico • Aseguran que en Entre Ríos que “el paño” seguirá funcionando como pilar turístico.
El Instituto de Ayuda Financiera a la Acción Social (IAFAS) desplegó un paquete de medidas tecnológicas, educativas y judiciales para frenar el avance del juego clandestino online en Entre Ríos, una modalidad que afecta principalmente a menores de edad. En forma paralela, el organismo ratificó que no contempla el cierre del “juego de paño” tradicional en las salas provinciales, pese a la paulatina migración del público hacia los slots y ruletas electrónicas.
Entrevistado por Paralelo32, el subgerente del IAFAS, Martín Balzarini, detalló las herramientas con las que la provincia combate el juego ilegal y aborda una problemática histórica que mutó con la digitalización.
“Tenemos un montón de herramientas en contra del juego ilegal. Presentamos junto con la Lotería de Córdoba la llegada a Entre Ríos de los sistemas Nova Más y LUCA. El primero es una aplicación que los padres pueden instalar en los teléfonos de los chicos para prevenir el acceso a sitios de juego ilegal, mientras que LUCA es una herramienta que instalaremos en las escuelas para bloquear el acceso a estas páginas desde sus redes”, explicó Balzarini.
A esto se suma el monitoreo diario del área de Juego Responsable y Juego Ilegal del instituto en redes sociales, respaldado por un convenio con la firma Meta para acelerar la baja y bloqueo de cuentas no autorizadas.
Maniobras fraudulentas e IA
El directivo advirtió que las plataformas ilegales han sofisticado sus métodos de captación. Recientemente se radicó una denuncia penal por una campaña publicitaria que utilizaba ilegalmente la marca e imágenes del casino Mayorazgo de Paraná para engañar al público. “Usan videos creados con Inteligencia Artificial (IA) con imágenes de fondo de tragamonedas y logos de marcas conocidas para estafar. No afecta sólo al IAFAS, sino a toda la industria”, remarcó.
El mayor desafío radica en desbaratar la red de “cajeros”, intermediarios que operan en los barrios creando usuarios y cargando crédito. Como la mayoría de los sitios ilegales operan en dominios extranjeros e imposibles de rastrear, el IAFAS articula acciones permanentes con el área de Delitos Informáticos de la Policía de Entre Ríos para cortar el circuito financiero ilegal.
El destino del paño en Entre Ríos
Consultado sobre la inactividad de las mesas de paño en salas como Victoria, Balzarini explicó que se trata de una tendencia generalizada. “La tecnología llevó el juego a otras esferas. Quien jugaba a la ruleta hoy prefiere la electrónica por su rapidez y dinamismo. Eso hizo caer la concurrencia al paño”, evaluó.
Sin embargo, diferenció a Entre Ríos de provincias como Mendoza, que cerraron el paño definitivamente “no lo contemplamos ni por asomo. En Entre Ríos el paño fue fuerte y queremos que vuelva a serlo. Seremos el último bastión, pero lo mantendremos porque es una llave clave para el turismo”. Se trata del espacio con mesas donde los apostadores juegan en forma personal con cartas y fichas para apostar al póker, blackjack y ruleta, entre otros.
Juego clandestino en Victoria
El juego clandestino en Entre Ríos mutó de las históricas cadenas de la quiniela no oficial a un avanzado sistema digital que permite transformar cualquier teléfono celular en un casino portátil. A través de enlaces ilegales y la venta ambulante de créditos, la modalidad no autorizada gana presencia en barrios, clubes y comercios locales, generando preocupación tanto por su impacto social como por el origen de los fondos que maneja el circuito.
A diferencia del formato tradicional donde se apostaba en agencias o mediante recolectores físicos, la operatoria actual se apoya en promotores o intermediarios particulares que recorren la ciudad. Estos vendedores tramitan un nombre de usuario para el cliente, que recibe acreditación mediante transferencia (crédito). A cambio, habilitan un enlace web mediante el cual el apostador accede a una plataforma con máquinas tragamonedas, juegos de mesa y apuestas deportivas centradas en torneos de fútbol nacional e internacional, como la Copa Libertadores y la Copa Sudamericana.
Una vez consumido el saldo disponible, el usuario vuelve a comprar crédito al mismo promotor. En caso de ganar, el premio se acredita mediante transferencias inmediatas a billeteras virtuales o alias bancarios proporcionados por el jugador.
Quienes frecuentan el sistema destacan como atractivo una menor retención de descuentos en comparación con los sitios oficiales de apuestas online, y una supuesta "garantía de pago" al instante, factor que afianzó el hábito en diversos sectores de la población.
"Yo no voy más al casino", confió a Paralelo32 una habitual apostadora local, ratificando la tendencia de vecinos que prefieren operar directamente desde el hogar. Fuentes del sector confirmaron además que es cotidiana la visita de promotores a comercios de cercanía —como carnicerías y panaderías— para ofrecer saldos y captar a nuevos clientes en plena jornada laboral.
”Se juega con poca plata y no hay que trasladarse a las salas de juego paga apostar unos pocos pesos”, señaló otro.
A nivel financiero, la estructura responde a capitalistas (del país o el exterior) que concentran la recaudación fuera de la ciudad. Sin embargo, en el plano local trascienden nombres de personas vinculadas a actividades ilícitas y narcotráfico que estarían involucradas en la logística y cobranza.
Respecto a la operatoria bancaria, desde la Subgerencia del Instituto de Ayuda Financiera a la Acción Social (IAFAS) y especialistas consultados por nuestro medio, corroboraron que las redes ilegales emplean esquemas tecnológicos sofisticados. Para eludir los controles fiscales y las investigaciones judiciales, los administradores transfieren constantemente los fondos entre múltiples cuentas de billeteras virtuales y entidades financieras, cambiando de titulares de forma continua antes de ser detectados por los organismos regulatorios.
La proliferación de esta alternativa informal acentúa los problemas de ludopatía en el ámbito privado y quita recursos al sistema legal, consolidando una red clandestina que combina tecnología, intermediación de calle y mecanismos de lavado a la vista de la comunidad.

