Andrés Pallaro: el desafío es aprender a trabajar con la IA
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El especialista en futuro del trabajo llegará a Rafaela para hablar de inteligencia artificial, talento y nuevas habilidades.
La inteligencia artificial ya no es una tecnología asociada exclusivamente al futuro. Está transformando el presente de las empresas, las profesiones y las formas de trabajar. En ese escenario, uno de los principales desafíos para trabajadores y organizaciones es aprender a convivir y trabajar junto a sistemas inteligentes.
Ese será uno de los ejes que abordará Andrés Pallaro, director del Observatorio del Futuro de Universidad Siglo 21, durante la conferencia “Talento en transformación: capital humano, nuevas habilidades y relaciones laborales para la industria del futuro”, que se desarrollará en el marco de la Muestra Industrial “En el Centro de Todo”.
El encuentro tendrá lugar del 14 al 16 de octubre de 2026 en Rafaela, y pondrá sobre la mesa una discusión que también interpela al sector productivo entrerriano: cómo preparar a las personas y a las empresas para un mercado laboral atravesado por la automatización y la inteligencia artificial.
Del temor al reemplazo a la colaboración
Uno de los interrogantes que más aparece cuando se habla de inteligencia artificial es si las máquinas terminarán reemplazando a las personas.
Para Pallaro, la discusión debería plantearse de otra manera.
El especialista sostiene que la pregunta central no pasa solamente por determinar qué empleos desaparecerán, sino por identificar qué nuevas capacidades serán necesarias en un escenario donde las personas trabajarán cada vez más junto a sistemas inteligentes.
En ese contexto, el diferencial humano estará relacionado con la capacidad de interpretar situaciones, formular preguntas, conectar conocimientos, tomar decisiones, liderar equipos y desarrollar soluciones creativas.
La tecnología puede automatizar determinadas tareas, pero necesita de las personas para establecer objetivos, interpretar contextos y otorgar sentido a sus resultados.
Las habilidades que ganarán protagonismo
El avance tecnológico también está modificando el tipo de conocimientos que las empresas buscan.
La especialización seguirá teniendo valor, pero comienza a adquirir mayor relevancia la capacidad de combinar saberes diferentes, aprender permanentemente y adaptarse a escenarios cambiantes.
Creatividad, pensamiento crítico, comunicación, resolución de problemas complejos, colaboración y capacidad para integrar distintas disciplinas aparecen entre las habilidades que tendrán mayor importancia.
Para Pallaro, el futuro podría favorecer especialmente a quienes logren conectar conocimientos y áreas diferentes, en lugar de limitarse a dominar un único campo.
La transformación también es cultural
Para las empresas industriales, incorporar nuevas tecnologías no significa solamente adquirir maquinaria, software o herramientas de inteligencia artificial.
La transformación también alcanza a las culturas organizacionales, los modelos de liderazgo y las formas de aprendizaje.
Las compañías que logren adaptarse mejor serán aquellas capaces de generar espacios donde sus trabajadores puedan desarrollar nuevas competencias de manera continua.
En este punto aparece uno de los principales desafíos para el sector productivo: acompañar la incorporación de tecnología con una estrategia de capacitación y desarrollo del talento.
El aprendizaje ya no termina con un título
La velocidad con la que cambian las tecnologías también obliga a revisar la relación tradicional con la educación.
La idea de estudiar una carrera o capacitarse una vez para luego aplicar esos conocimientos durante toda la vida laboral pierde vigencia frente a un escenario en permanente transformación.
El aprendizaje continuo se convierte así en una condición cada vez más importante para sostener la empleabilidad y la competitividad.
Para Pallaro, esto requiere una mayor articulación entre empresas, instituciones educativas y gobiernos, de manera que la formación pueda responder con mayor rapidez a las necesidades concretas del mundo productivo.
Una discusión que alcanza a Entre Ríos
Aunque la conferencia tendrá lugar en Rafaela, el debate atraviesa también a las empresas y trabajadores de Entre Ríos.
La industria entrerriana, al igual que otros sectores productivos, enfrenta el desafío de incorporar tecnologías que pueden modificar procesos, reducir tiempos y abrir nuevas oportunidades de negocios, pero que también demandan trabajadores con capacidades diferentes.
En ese proceso, la discusión no se limita a cuánto invertir en tecnología, sino también a cómo preparar a las personas para utilizarla de manera estratégica.
La incorporación de inteligencia artificial puede ampliar las capacidades de los equipos de trabajo, pero requiere trabajadores capaces de comprender sus posibilidades, identificar sus límites y tomar decisiones sobre su utilización.
El talento como motor del desarrollo
Para el director del Observatorio del Futuro de Universidad Siglo 21, el escenario que se abre no debería ser observado únicamente desde el temor a la pérdida de puestos de trabajo.
También existe una oportunidad para crear nuevos productos, servicios y formas de generar valor.
La clave estará en combinar las capacidades tecnológicas con aquellas características que siguen siendo esencialmente humanas: empatía, creatividad, criterio, ética, capacidad de generar confianza y comprensión de situaciones complejas.
Ese será, en definitiva, uno de los principales mensajes de su participación en la Muestra Industrial de Rafaela: el futuro del trabajo no es un escenario lejano, sino un proceso que ya está modificando el presente.
Y frente a ese cambio, la ventaja no necesariamente estará en competir contra la inteligencia artificial, sino en aprender a trabajar con ella y desarrollar las capacidades humanas que permitan aprovecharla mejor.

