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Mangrullo

30 de Octubre de 2014

Mangrullo 25 octubre 2014

Por Egidio Luis Jacobi


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El cielo tiene esa magia                      

** Perforando por infinitésima vez el aire de esta vereda que lo reconoce tan propio que hasta los árboles adivinan sus pasos bostezando con indiferencia, se acerca don Leoncio portando el ajetreado mimbre que es, en definitiva, exhibidor y mostrador de sus productos manufacturados, aunque nunca facturados. Su andar cansino, no muy habitual en él, obliga a la pregunta que no tarda en recibir su condigna respuesta: “Anduve de farra anoche y hoy pago las consecuencias”.

** Cuando se dialoga con él hay que explicar muchos términos, y seguramente “farra” no es, para muchos, una palabra conocida. Una farra es –ayer como hoy- una diversión o fiesta muy animada, en especial si es desenfrenada o licenciosa. Cuando se dice (se decía) que fulanito o menganito se toma todo para la farra, significa que no se toma nada en serio.

Hasta aquí todo bien con la Academia de Letras, pero hay que traducirlo del leoncianismo. Para don Leoncio, que ya no da para farras, haber estado de farra es algo así como haber compartido un discreto asadito entre cuatro y haberse acostado a dormir un par de horas más tarde que de costumbre.

** Se detiene y echa una mirada al cielo como si allí encontrara algo de su interés…

-- ¿Vió algo extraño don Leoncio?

_ No. Un avión Cessna o Pipper, que son los que andan por aquí. Pero no hay un avión que pase por estos cielos sin que yo lo busque con la vista para mirarlo, es como una cosa interior que me brota ¿vió?

** -- Ya me imagino. Les mira el número de matrícula pintado sobre el ala para jugarlo a la quiniela.

_ Imagina mal. No soy de timbear, y si lo fuera, buscaría en las patentes de los autos porque lo que es un avión, apenas si veo el aparato cuando vuela bajo; más bien lo saco por el ruido.

-- ¿Entonces, para qué lo mira?

_ ¿Y por qué no?, si para mirar, todavía puedo mirar muy bien, el único problema es que no veo un carajo.

** -- No me contestó la pregunta.

_ Es que no tengo la respuesta. Supongo que son costumbres que uno toma de gurí. No pasaban aviones tan seguido cuando yo estaba en la edad de ir a los jardines de infantes, que no existían. Arrancábamos con el primer grado a una edad cuando ya nos gustaba mirar chicas.

Fin del espacio de publicidad             

** -- Pucha, siempre nos interrumpe el cambio de bloque, pero retomemos don Leoncio… ¿qué le atraía tanto de los aviones a esa edad?

_ Bueno, los aviones del aeroclub más cercano pasaban bajito y despacio, y no había mucho más para ver así que salíamos al patio a mirarlos. Y de ahí me quedó la maña. Y en las noches despejadas salíamos con mis padres al patio fresco y silencioso de aquel tiempo sin luces artificiales que opacaran las estrellas. Dejábamos que esa misteriosa inmensidad salpicada de luz nos volviera insignificantes, jugando a quién descubría primero a esa única estrellita móvil que se llamaba Sputnik, o satélite, lanzado al espacio por los rusos…

** …Se lo identificaba rápido, y trascartón mi padre hacía el mismo comentario de siempre, quizás tratando de convencerse él mismo: “da una vuelta entera al globo cada 96 minutos”. -¿Cómo puede ser?, preguntábamos los gurises, y él se sumía en un silencio que se confundía con la dulce vibración del espacio infinito. Nunca antes el ser humano, ni siquiera en la ficción, había logrado semejante proeza.

** -- Es sorprendente la evolución de la humanidad. Desde que el hombre empezó a trabajar el hierro se necesitaron unos 3.000 años para inventar el automóvil y el avión. Pero a partir de aquel precario avión bastaron solo 100 años para la conquista del espacio exterior (1957), y desde este punto de la historia, tan solo 12 años para desembarcar en la Luna y 33 hasta fotografiar el universo entero y descubrir cómo se originó. (Telescopio espacial Hubble, puesto en órbita en 1990).

Made in resto del mundo                    

** _ Si hasta nosotros mandamos un satélite al espacio… que le prendió la mecha Cristina hace pocos días y salió echando chispas hacia el cielo.

-- Déjeme aclararle, don Leoncio. No es que mandamos uno al espacio sino que este fue el primero de la serie Arsat y es continuidad de un Programa que ya lleva muchos años de vigencia, y Cristina enciende otras mechas explosivas pero ésta no.

** _ … ¡Pero yo la escuché a la señora Presidente que…!

-- Una cosa es la foto que le muestren y otra muy distinta es la película completa don Leoncio. Además, ni todo el ARSAT-1 es argentino ni solo Argentina ha participado en su desarrollo. Pasa más o menos como con los celulares y tablets que se arman en Tierra del Fuego, salvando la distancia…

** …Gran parte del satélite argentino proviene de otros países con tecnología más avanzada. Por ejemplo, todos los instrumentos tecnológicos que le permiten realizar su función, han sido fabricados por Thales Alenia Space, una empresa europea que fue licitada por INVAP para esta tarea. Lo mismo pasó con los sistemas de propulsión y el ordenador de a bordo, que han sido encargados a la multinacional europea EADS.

-- ¿Y nosotros qué pusimos? Miles de millones de mangos, la decisión política, y los técnicos del Invap para ensamblar esas piezas traídas de países con más desarrollo espacial que nosotros. Pero no se sienta mal, porque prácticamente ningún país del mundo dispone de la tecnología necesaria para construir un satélite 100% nacional. Y sorpréndase, el INVAP pertenece a la provincia de Río Negro. El gobierno justicialista de Menem hizo todo lo posible por privatizarlo, pero los radicales que gobernaban por entonces esa provincia, resistieron.

Quedó picando en la historia  

** _ Vi en televisión cuando salió picando, ¿lo lanzaron desde El Chamical?

-- Me causa gracia don Leoncio, porque su información atrasa un poco. Desde la base de El Chamical, en La Rioja, se lanzaron los primeros cohetes argentinos. Y anote la fecha: En junio de 1961 el gobierno constitucional de Arturo Frondizi determinó la creación del Centro de Experimentación de Lanzamiento de Proyectiles Autopropulsados, denominando a la Unidad Celpa-1 Chamical.

** Como resultado del éxito alcanzado por el cohete Alfa-Centauro (con la participación de técnicos de la Nasa y la Agencia Espacial Francesa), Chamical se convirtió en la primera ciudad de América Latina desde donde se elevó un vector para la investigación de la alta atmósfera. En años posteriores se efectuarían experiencias con cohetes Canopus, Orión, Castor, Rigel y Nike-Apache, entre otras experiencias. Pero… ¡sssshttt! que no está bien mencionar lo que fue quitado de los nuevos tratados de historia contemporánea, porque esto ocurrió durante el gobierno constitucional de Humberto Illía y para peor lo siguieron los milicos golpistas usurpadores del poder público. Para el revisionismo histórico actual, nunca existieron.

** En 1990 vendría otro héroe a pasarle la aplanadora a Chamical. El gobierno de Carlos Menem (otra vez sopa) canceló las actividades de esa base, probablemente a solicitud del gobierno norteamericano, de quien fue un fiel boy scout. Fue reactivado por el gobierno de Cristina Fernández con un lanzamiento en 2012. Pero el Programa Arsat viene de bastante más atrás.

Con una pelota de cuero                     

** _ ¿Al final, desde dónde partió el Arsat?

-- Desde la Guayana francesa a bordo de un cohete de la empresa europea Arianespace.

-- ¡Ni el cohete era nuestro! Al final, era mejor intentarlo con el método de Mario Millán Medina, la gomera gigante con la que mandaron tres gauchos a la luna en una pelota de cuero. Me acuerdo que salieron revoleando el poncho Tunicho y Cresencio Reguera, y el bigotudo Candoroso Laguna.

** _ No me haga acordar de ese chamamé que se me puede escapar un sapukay. En la imaginación del músico Don Mario, hubo poca inversión, pero una base de lanzamiento es una carrada de dólares que el país bien puede ahorrarse, para eso están esos chárter o taxis aéreos que te lo sacan a la estratósfera y allí lo largan. Recién a partir de ahí lo manejaron nuestros científicos argentinos, desde la base argentina, que son tan capos como los que hay en los países más desarrollados.

** -- ¿Lo vió a Lanata el domingo? Anduvo subestimando este asunto.

_ No le crea totalmente a Lanata y tampoco a Cristina, de la misma forma que usted no le creería totalmente a un hincha de River cuando habla de lo genial que es su equipo y lo pecho frío que es Boca, o viceversa. Tampoco me crea totalmente lo que le digo, más bien siga buscando información.

¿Y de’áy, en qué quedamos?              

** -- Me dejó medio confundido. ¿Al final para qué mandamos ese aparatejo?

_ Lea el editorial de Paralelo 32 del sábado pasado (‘El hombre y sus circunstancias’), que trata el tema en pocas palabras. En lo personal, creo que deberíamos estar muy orgullosos, porque hoy por hoy somos uno de los 8 países o grupos que poseen un satélite geoestacional en el espacio exterior. Los restantes son nada menos que EEUU, Rusia, China, Japón, Israel, India y la Comunidad Europea. ¿Le parece poco?

** -- ¿Para qué nos sirve?

_ Es parte de un programa mucho mayor, con miles de kilómetros de fibra óptica por la tierra, y además dejaremos de alquilarles satélites a países que están más interesados en espiarnos que en ayudarnos, y nos ahorraremos unos cuántos mangos. Como decía mi viejo, “lo propio es lo propio”.

-- Un sabio su viejo…

_ No se me ponga sarcástico, después de todo en esa frase aparentemente boba hay una definición. Además, gente que se las arreglaba como podía, sin tecnología. Cuando usted era gurí no tenían tecnología ni para saber si llovería al día siguiente.

** -- ¡No vaaamo’a tener!!!

_ No sé con qué cuento me va a salir, don Leoncio, pero no me hará creer que tenían algún aparatito más o menos parecido a una Tablet o un celular donde hacían la lectura del clima en tiempo real.

-- Teníamos la casita con el viejo y la vieja, que no fallaba nunca. Era una casita de madera, a dos aguas, que se colgaba en la pared, de unos veinte centímetros de ancho, con dos aberturas, en una estaba ella y en la otra él, parados uno en cada punta de una tablita sostenida por un eje vertical. Si se adelantaba el viejo y por supuesto la viejita se iba para adentro, clavado que llovía. Si pasaba al revés, salía la viejita y él reculaba, anunciaba buen tiempo.

** _ Igual, lo veo complicado para llevar esas casitas en el bolsillo. Me quedo con mi pantallita de cuarzo 3D aunque me remuerda pensar en lo mucho que contamina.

-- A propósito, usted que tiene ese 3D o lo que sea, ¿tendremos sol este fin de semana?

_ Soleado con temperatura veraniega, le deseo que en su corazón y en el de Violeta, ocurra el mismo fenómeno.

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