Buenos Aires era una fiesta
** El martes 15, la Plaza del Congreso y la de los Españoles fue una fiesta. No sé usted, hasta qué punto se torturó con los discursos. Nosotros le pusimos un poco de imaginación quitándole el audio al televisor. Las imágenes mostraban a multitudes que formaban mares en ebullición, de gente sonriente, agitando banderas o las pancartas de sus espónsores. Gente que –en imagen- se la vio distendida, cantando, aplaudiendo, vivando, saltando… ¡Buenos Aires fue una fiesta como pocas veces se ha visto! Quien diga que fue un triste contrapunto que divide y crea antinomias que llevará años restañar, es porque lo escuchó. Nosotros no, tan solo miramos las imágenes. (Hay que aprender a sobrevivir en el extraño reino de Sojamarca).
** Nuestros senadores nacionales, luego de haberse sentido ignorados, como pintados, durante medio año y la mayoría de ellos desde hace ya cuatro y medio, deben estar felicísimos por haber sido protagonistas del partido que jugaron en una cancha que tuvo más de trescientos mil hinchas agitando banderas en una u otra tribuna, más algunos millones siguiéndolos por la tele.
Por supuesto que sintieron mayor presión que los jugadores durante una final de Mundial, o algo más modesto como un River-Boca, pero aún así, miraron las dos movilizaciones por TV y se les caían las lágrimas: toda esa gente que apenas un mes atrás ni siquiera conocía sus nombres, salió a la calle para darles aliento o desmoralizarlos, pero fue por ellos. Tremendo.
De ayer a hoy
** Antes de esta verdadera gesta institucional, algunos legisladores nacionales hubieran deseado que los reconocieran en la calle aunque más no fuera para putearlos, pero ni eso, circulaban como anónimos. Como empleados de esa masa informe llamada pueblo, obedecían al gerente, que es la cara visible y quien maneja la caja. Hoy, cuando los habitantes decidieron convertirse en ciudadanos, todos ellos –los que acompañaron el proyecto K en ambas cámaras y los que no– aprendieron a reconocer a sus verdaderos patrones.
** Patrones que vinieron y se presentaron ante ellos. Algunos movilizados (el 1% de la población) y de los demás supimos a través de las encuestas. Y estuvieron divididos. La tribuna del Congreso y la tribuna de Parque España (monumento a los españoles). Por eso el voto estuvo dividido entre los que eligieron apoyar a un sector patronal u otro, a una u otra plaza. Y ese ruido, ese tremendo ruido que se escuchó hasta Europa donde los medios de prensa se mantuvieron interesados, sonaba como un engranaje oxidado que comenzó a traccionar. Por tantos años de poco uso los rodamientos crujieron, pero el sistema democrático comenzó a funcionar. Ya aprendimos que democracia no es solo ir calladitos a las urnas para votar cada cuatro años dejando los movimientos a la intemperie hasta la próxima.
Piezas de un partido muy caliente
** Quien juega para River o Boca tiene claro qué arco defender y hacia cuál patear. Defiende con dientes y botines los intereses de quien le paga. Ese es en cambio el mayor problema de los diputados y senadores. Algunos pocos interpretan que al salario se lo pagan los Kirchner; la mayoría entiende que los paga el pueblo. Además existe el compromiso con el club en el que uno está fichado o que ha comprado el pase (como Cobos y algunos más que están a préstamo por cuatro años). Y están los que con total pragmatismo piensan: el que te paga es el pueblo pero el que tiene la caja es Kirchner ¿no es cierto?
** Sin dudas, esta contienda parlamentaria que empezó hace pocas semanas y terminó en la madrugada del 16 de julio fue para ellos mucho peor que un Boca River, porque en éste no se admitía empate, que de última los empates no tienen la irritante carga de la derrota.
Un partido donde tampoco se admiten reemplazos. El puntero derecho Carlos Saúl Menem estaba como muerto con una virosis aguda (sin la virosis también, gracias a Dios) y no se pudo mover del campo de juego. Si alguno moría esa madrugada posiblemente lo maquillaban para dejarlo en la banca. Así estaban las cosas.
** Se ha dicho que el NO al proyecto ganó por un solo voto de desempate, sin embargo en un solo día la imagen de Julio Cobos se ha casi duplicado según indican las encuestas, lo que permite suponer que ese voto estuvo acompañado por algunos millones más.
Aún así, también crecieron los odios. El diario oficialista y representante de todo el arco izquierdo de la política argentina, Página/12, tituló con bronca ayer a la madrugada: “El satánico doctor No”, como para ir estimulando odios. El vicepresidente tampoco se salvó de los escraches del humor. Hicieron falta un par de horas para que se grabara una canción sobre la música e inspiración de “Los Orozco” (León Gieco). Y dice: “Nosotros no somos como don Cobos / yo lo conozco, no lo soporto / groncho, tronso, chongo, tosco / como nolo choto, solo con soborno. Stop, stop. / ¡Cómo chocó con todos los montos! / convocó como forro, cortó con nosotros / gordo, fofo, bocón como pocos…” (se puede escuchar completo en www.paralelo32.com.ar).
** Lo cierto es que, más allá de los resultados, cuando se apagaron los reflectores y los obreros salieron calladamente a barrer los papelitos, se respiraba un aire distinto. Respirarlo da la sensación de que los argentinos se pronunciaron a favor de las instituciones, de la pluralidad de pensamiento, de una política para el conjunto de la sociedad, y sin pronunciar la anárquica frase “que se vayan”. Que se queden, pero sepan que no queremos una monarquía.
Nestorio lo hizo
** Si Néstor Kirchner fuera médico, me aseguraría de no ser atendido por él. El conflicto con el campo nos permitió conocer una vez más sus métodos y criterio. Cuando un médico le da una medicina al enfermo y éste reacciona mal frente a ella, lo que hace es probar con otra. En cambio Nestorio duplicó la dosis del remedio que provocó la reacción adversa, y cuando el paciente empeoró aún más, la triplicó.
Menos mal que estudió Derecho. Si se hubiese inclinado por la medicina, en vez de un juramento hipocrático hubiese hecho uno hipotético: “Si un paciente no se cura con mi receta, lo hace para desprestigiarme y eso me libera de deberes éticos”.
** ¿Qué hará ahora con algunas inversiones tan caras que hizo y no le sirven?
Según publica el diario Crítica de la Argentina en su edición del jueves, “la hermana de Saadi, Alicia, estuvo casi toda la tarde en la Casa Rosada. ¿La razón? Cerrar el acuerdo entre el oficialismo y la familia catamarqueña de larga historia política en la provincia”.
** “Allí, la familia Saadi sacó una gran tajada de la situación: logró financiamiento para la próxima campaña (el Senador espera recuperar la gobernación de su provincia); su hermana, ex senadora, tendrá un lugar en el directorio del Banco Nación; su esposa, Pilar Kent, tendrá el apoyo oficial para ser reelecta como diputada provincial; y la promesa de intervenir al PJ de Catamarca, hoy bajo el poder de Luis Barrionuevo.
Durante las horas que Alicia Saadi estuvo en Casa de Gobierno, el Senador estuvo desaparecido del recinto. Sus compañeros de banca intentaron ubicarlo, algo que se volvió imposible. Pero cerca de las 21, Ramón tomó la palabra: ‘Voy a votar afirmativamente el proyecto que tiene media sanción de Diputados’, sostuvo”.
¡Qué garrón! Es como cuando te compraste en Brasil un tv color Pal-N para ver el Mundial 78 en colores y cuando llegaste acá te dijeron que no sirve porque en nuestro país hay Pal-Z
** Más allá de las bromas que nos permite la distensión del caso, desde el principio se vio claramente que la discusión no tendría puntos de encuentro simplemente porque se desarrollaba en claves diferentes.
Mientras el sector en queja quería discutir costos, resultados y estrategias de producción, el gobierno se centró en el análisis táctico. Lo planteó como una lucha ideológica. Por eso no mandó a defender el exceso de retenciones al Ministro de Economía (¿usted le conoce la voz o la cara?) ni al de Agricultura y Ganadería, sino a D’Elía, Pérsico, Dante Gullo y otros.
Otra visión desde la izquierda
** Casi a contramano de la Argentina, o tal vez para aprovechar justamente el mal momento que atraviesa el agro en el país, el Gobierno brasileño aumentará un 12 por ciento, hasta los 65.000 millones de reales, las inversiones dedicadas a la agricultura y ganadería en la cosecha 2008-2009.
El anuncio fue realizado por el ministro de Agricultura, Reinhold Stephanes, que definió esta cifra con el presidente Luiz Inácio Lula da Silva en una reunión celebrada en el palacio presidencial de Planalto en Brasilia, según informó la estatal agencia Brasil.
** Stephanes dijo que en los 40 años en los que ha trabajado en diferentes cargos en la capital federal "nunca" vio un consenso "como ahora" entre todos los entes del Gobierno para fomentar las inversiones en el sector agropecuario.
** En la Argentina (Sojamarca desde hace ya varios años para la fantasía mangrullera) no hablamos aún de mayor producción. Por ahora solo de cómo repartirla, principio contra el cual nadie que haya entendido bien la caridad cristiana puede oponerse, pero no habría que atar los caballos atrás del carro.
Lula, el progresista más respetado de América latina, ha dicho que a los precios altos se los combate con mayor producción, y que: “es bueno que los productores compren herramientas, es bueno que se compren ropa, auto, televisor, muebles…”, porque eso les permitirá jubilar los bueyes y el viejo arado para comprar tractores, con los cuales podrán cultivar mucho mejor y eso significa mejor rinde, mayor producción.
** Contrariamente a nuestro progresismo vernáculo, el progresismo carioca entiende que un chacarero que compra máquinas no es un oligarca al que se debe hundir porque ostenta riquezas, sino alguien que invierte para producir mejor. Son visiones diferentes.
Veamos hoy mismo cómo está Brasil en el consenso de las naciones del mundo comparado con nosotros. Y volvamos a mirar dentro de diez años.
Las cuatro estaciones
** “Había un hombre que tenía cuatro hijos. El buscaba que ellos aprendieran a no juzgar las cosas tan rápidamente; entonces los envió a cada uno por turnos a visitar un peral que estaba a una gran distancia.
El primer hijo fue en el invierno, el segundo en primavera, el tercero en verano y el hijo más joven en el otoño.
Cuando todos ellos habían ido y regresado; él los llamó y juntos les pidió que describieran lo que habían visto.
** El primer hijo mencionó que el árbol era horrible, doblado y retorcido.
El segundo dijo que no, que estaba cubierto con brotes verdes y lleno de promesas. El tercer hijo no estuvo de acuerdo, afirmando que estaba cargado de flores, que tenia aroma muy dulce y se veía muy hermoso, era la cosa más llena de gracia que jamás había visto.
El último de los hijos no estuvo de acuerdo con ninguno de ellos, describió el árbol maduro y marchitándose de tanto fruto, lleno de vida y satisfacción.
** Entonces el hombre les explicó a sus hijos que todos tenían la razón, porque ellos solo habían visto una de las estaciones de la vida del árbol. Les dijo a todos que no deben juzgar a un árbol, o a una persona, por solo ver una de sus temporadas, y que la esencia de lo que son, el placer, regocijo y amor que viene con la vida puede ser solo medida al final, cuando todas las estaciones han pasado.
** Esta figura sirve a la hora de juzgar a otros y para vos mismo. Si te das por vencido en el invierno, habrás perdido la promesa de la primavera, la belleza del verano y la satisfacción del otoño. No dejes que el dolor de una estación destruya la dicha del resto. No juzgues la vida por solo una estación difícil. Aguanta con valor las dificultades y malas rachas porque luego disfrutarás de los buenos tiempos. Sólo el que persevera encuentra un mañana mejor.
Póngale pomada
** Si vos estás bien pero conoces a alguien que está tratando de autodestruirse, preséntale esta lección del árbol de peras en las cuatro estaciones. Recordale que una mala racha o un mal momento no es la vida. Déjalo ser, déjalo pasar, que la vida es larga y tiene estaciones hermosas.
** En víspera del 20 de Julio, para mis Amigos dejo al pie mis hilachas, que ellos ven como adornos, y los saludo agradecido por dejarse querer y por su indulgencia para conmigo y los otros.
Dios bendiga a todos los hombres y mujeres capaces de cultivar amistades sólidas.