Jueves 30 de Marzo
Edición:
GLOBAL

Cambiar
Paralelo32.com.ar | El semanario de la región
Entre Ríos, Argentina
        Seguinos
 

La aventura de pedalear alrededor del mundo

La pareja alemana formada por Huber y Evelyn está a mitad de camino de su travesía por cuatro continentes en dos ruedas. • Partieron de su país natal en abril del año anterior y esperan pisar nuevamente suelo germano en febrero del próximo año.

.............................................................................................
VICTORIA  19 MAY 2013 | 09:56

  Comentar (0)        Compartir        Imprimir       Enviar Tamaño de letra    


Huber es el típico alemán robusto, fornido, y Evelyn es una mujer de fina silueta y sonrisa permanente. El 13 de abril del año anterior partieron de su ciudad natal, ubicada a 100 kms de Frankfurt, en el sudeste de Alemania, a dar una vuelta por el mundo. Orgullosamente nos muestran una foto del periódico alemán cuando arrancaron, donde fueron acompañados por sus amigos y familiares en los primeros 10 kilómetros de la aventura que emprendían. También han tenido de estímulo permanente los mensajes que sus dos hijos les escribieran antes de partir.

La aventura

Ambos tienen 50 años y lo dicen con orgullo. Prepararon el viaje durante 12 años. Fueron ahorrando dinero y planificando la travesía durante todo ese tiempo. Era el momento justo. La edad de sus dos hijos (24 y 29) también incidió. “Ahora los podíamos dejar solos por un tiempo, nos cuenta Huber”, mientras Evelyn asiente con su inseparable y contagiosa sonrisa. Ellos siempre supieron que sus padres querían hacer esto algún día.

De paso por Victoria

Durante la experiencia que ya lleva más de un año, generalmente y para reponer energías entre distancia y distancia, se toman un día o a lo sumo dos de descanso. Una de las excepciones ha sido esta estadía prolongada en nuestra ciudad de casi una semana. En el cruce del viaducto Evelyn sufrió una caída y necesitaron de ese tiempo para un adecuado restablecimiento. Se alojaron en el complejo Turístico Los Altos, donde realizamos la entrevista.

La profesora de inglés y dueña del Instituto de inglés St George, Vanina Luque, fue nuestra gentil traductora del correcto inglés londinense que maneja Huber. En el diálogo manifiestan que nunca habían tenido una experiencia similar. Solo vacaciones de familia o entre amigos que no superaban las tres semanas. Él es ingeniero mecánico y trabaja en una fábrica de máquinas viales donde se encarga del servicio de reparación post venta de las unidades que venden. A su vez, trabaja para el gobierno en un plan que ayuda a los jóvenes a conseguir empleo. Ella es enfermera profesional.  Ambos pidieron licencia sin goce de sueldo por dos años en sus respectivos trabajos y el 1° de abril del próximo año volverán a marcar tarjeta nuevamente. Antes de partir entregaron la vivienda que tenían en alquiler y donaron sus pertenencias. El año próximo comenzarán nuevamente de cero. Pero seguramente con la mochila del espíritu totalmente renovada y con el sueño largamente cumplido.

Recorrido

Con un mapamundi en mano, el entusiasta alemán nos muestra parte del recorrido donde han tocado cuatro continentes. Están marcados puntillosamente cada lugar por donde dejaron su huella y el medio de transporte utilizado cuando era imposible o inviable hacerlo en bicicleta. Luego de salir de Alemania pedalearon paralelos al Rio Danubio. Eso les permitió atravesar varios países de Europa. El Danubio con sus 2.860 kms, es el segundo río más largo del viejo continente; hasta llegar a Estambul, en Turquía, la tercera ciudad mayor poblada de Europa. De ahí en una barca para cruzar al continente asiático. Y otra embarcación para cruzar el mar Caspio que se extiende en buena parte de los dos continentes (Europa y Asia). Tomaron un avión para sortear el imponente Himalaya, hasta Nueva Delhi, capital de India. Nos cuentan, como dato curioso, que en el  país hindú no pudieron pedalear nada por el superpoblado tránsito, caótico y peligroso, tanto en las ciudades como en las mismas rutas, de manera que a ese periplo en India lo realizaron en tren y luego un avión los depositó en Bangkok, la capital tailandesa, en el sureste asiático.

Pedaleando

La pareja de aventureros pedalea entre 20 a 120 kms por día según el lugar, el clima y las circunstancias. Estiman un promedio de 1.000 kms mensuales. Han recorrido 13.000 kilómetros hasta pisar tierra entrerriana y les estarían faltando 8.000 para poder abrazar a sus hijos y amigos en la llegada a Frankfurt, en el próximo invierno europeo.

Los lugares de descanso van variando según la situación económica de los países que transitan. En territorios donde el hospedaje es caro, acampan, y en otros más accesibles para ellos, lo hacen en hoteles u hospedajes. Por ejemplo en Australia lo hicieron acampando continuamente y en esta parte de América lo hacen en hoteles o complejos turísticos. Dentro de las contingencias climáticas que afrontaron, en una parte de Asia tuvieron semanas enteras de días de 40 grados de calor, que les significó un contratiempo importante y que dejaron alguna secuela en la silueta de Huber. Tuvieron además una Navidad atípica en Australia. Para ellos, que nunca habían salido de Europa, fue curiosa la celebración de las fiestas con un intenso verano australiano, muy lejos del clima frío, hostil y muchas veces nevado de Europa.

Cuando preguntamos cómo compatibilizan las eventuales diferencias de resistencia física, Huber recoge el guante y con humor dice que su mujer, por su profesión de enfermera, está muy preparada y prácticamente tiene un nivel de aguante físico similar. Afortunadamente gozan de buena salud y no han tenido hasta el momento ninguna dolencia complicada. Solamente en Europa Huber tuvo que visitar el médico en dos ocasiones, pero solo por problemas estomacales. Para una correcta hidratación, en la bicicleta llevan hasta 18 litros de agua en botellas que les permiten, en condiciones de mucho calor, disponer del vital elemento por 48 horas.

En otra parte del diálogo el germano vuelve a tomar el mapamundi e indica que desde Australia tomaron el avión hasta Santiago de Chile y por el Paso de Los Andes pedalearon hasta suelo argentino. Luego Mendoza, Neuquén, Buenos Aires, Rosario, para llegar a nuestra ciudad y a este reparador descanso. Este último jueves partían rumbo a Montevideo, luego el recorrido marca algo de Brasil, las cataratas del Iguazú, Paraguay, por avión a Panamá, luego México, Estados Unidos, Bahamas, y en barco a Bélgica. Y por el tremendo frío de esa época tomaran el tren para llegar seguramente victoriosos a Alemania en los primeros días de febrero del año que viene. 

De la experiencia rescatan haber conocido tantas personas de diversos países y de diferentes culturas. Y también rescata Huber, con una risotada, que el viaje hasta el momento también le permitió adelgazar 10 kilos. 

Sensaciones

No han tenido prácticamente experiencias negativas. Consideran que el 99.5 por ciento de las personas son buenas. Y ubica en el 0,5 al idiota que en algún país le robó la billetera, cuenta entre risas Huber.  ¿Qué extrañan de Alemania más allá de los amigos y de la familia? Alemania es un país muy organizado, nos cuenta el trotamundos. “Con lo que eso puede tener a favor y en contra.  Está todo muy organizado como para que cada ciudadano no tenga necesidad de moverse en auto propio y lo pueda hacer en bicicleta o en otros medios de transporte”. Asegura, por la experiencia vivida, que eso es imposible en otras regiones del mundo o realmente muy difícil. De nuestro país le ha llamado poderosamente la atención la extensión y la ampliación de su geografía y de observar tanto campo entre ciudad y ciudad.

A Evelyn se le iluminan y humedecen sus ojos claros cuándo piensa en ese primer nieto que nacerá en el mes de diciembre. Su hija mayor quedó embarazada con ellos en plena travesía, y esa novedad le imprime a su aventura un fuerte deseo por volver.

La bicicleta

La bicicleta en la que se traslada Huber fue inventada hace 120 años por un dinamarqués. Como todos los asientos de este tipo de rodados eran incómodos, primero se diseñó el asiento que es muy confortable y mullido, el que está sostenido por elásticos. Luego se diseñó el resto del rodado. El cuadro está formado por varios triángulos bases.

Este modelo de bicicleta se dejó de fabricar hace mucho y solo se veía en museos, pero en este momento hay dos personas que las están fabricando. No son muy comunes, pero se pueden encontrar. Casualmente un alemán que vive a 80 kms de Montevideo y posee un negocio de bicicletas, tiene una de éstas. Por supuesto que el matrimonio pasará por ahí en los próximos días. Evelyn se desplaza en otro rodado menor. Resulta que la enorme bicicleta por la que circula Huber no es muy cómoda para bajar y subir en forma permanente. “Es como bajar y subir de un caballo”, ejemplifica. Las “máquinas” les han respondido satisfactoriamente y sólo contabilizan unas 25 pinchaduras recorriendo 4 continentes.













quienes somos        contacto        publicitar        mapa del sitio

Crespo, Entre Ríos, Argentina
Copyright 2011 - Derechos reservados

noticias   policiales  |  sociales  |  política  |  crespo  |  región  |  deportes
ediciones   resúmen semanal  |  edición victoria-nogoyá
secciones   editorial  |  mangrullo  |  campo nuestro  |  nosotras
otros   clasificados  |  agenda de eventos